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Selección de fútbol playa: La vida de 12 soñadores tras sacudirse la arena

Actualizado el 16 de febrero de 2017 a las 11:00 am

Los 12 seleccionados nacionales se ganan la vida fuera del deporte. Esta es la otra cara de la Selección de Fútbol Playa

Premundial será en Bahamas del 20 al 26 de febrero

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Selección de fútbol playa: La vida de 12 soñadores tras sacudirse la arena

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La Selección de Fútbol Playa efectuó un microciclo de trabajo en Limón. (Rodolfo Martín)

Termina el entrenamiento de la Selección Nacional de Fútbol Playa. Los 12 jugadores se reúnen para orar en el centro de la cancha en Hatillo. Son las 10 p. m y llega el momento del baño, quitarse la arena y volver a sus casas... a sus vidas. Toca el largo regreso a Puntarenas o a Limón —de donde son la mayoría— para el próximo día dar lo mejor de sí en cada labor, pues todos los integrantes tienen trabajo.

Los seleccionados nacionales que lucharán por un boleto al Mundial de Bahamas 2017 (del 20 al 26 de febrero) tienen la palabra oficio impregnada en la piel. Si bien sus sueños se construyen como los de cualquier otro, a base de esfuerzo y dedicación, ellos dan la gota de sudor extra.

Niels Fallas, Vladimir Adanis, Johnny Pérez, Heimo Kastner, Greivin Pacheco, Danny Johnson, Deyver Villegas, Roger Mora, Eddie Jiménez, Silver Slack, William León y Javier Angulo son los futbolistas que dejarán por unos días sus trabajos para buscar un campo en la máxima cita de este deporte.

Estos son los 12 rostros de soñadores que se sacuden la arena día a día para darle rienda suelta a una meta que está fijada en el horizonte.

Niels Fallas

Niels Fallas trabaja en el Banco de Costa Rica en Puntarenas, en el departamento de servicio al cliente. (Cortesía)

Un día se pone los guantes y está frente al paredón de fusilamiento de cualquier atacante y el otro pertenece al departamento de servicio al cliente del Banco de Costa Rica en Jacó.

Tiene 33 años y disputará su segundo Premundial. Asegura que "es un poco cansado", pero no afloja. Ya tiene seis años de laborar para la entidad estatal y agradece la confianza que le han dado a la hora de pedir los permisos respectivos para los viajes con la Sele.

"Siempre me apoyan, hay una ley que le permite a uno solicitar el permiso cuando se trata de representar al país en el exterior, pero siempre han estado anuentes, nunca he tenido ningún problema", mencionó Fallas.

El seleccionado se va de regreso a su casa luego de los entrenamientos junto a Vladimir Adanis y William León para ahorrar gastos. "Los miércoles nos ponemos de acuerdo para ahorrar gasolina porque si no nos tocaría más difícil. Estoy muy satisfecho por ir a buscar un lugar al Mundial sabiendo que tengo este respaldo de mis compañeros y también de mi trabajo".

Silver Slack

Silver Slack trabaja en el Parque Nacional Cahuita. (Cortesía)

Su amor es Cahuita. Tiene 30 años y trabaja en el Parque Nacional Cahuita, entre su naturaleza, el color verde y la playa.

"Hago labores de recepcionista y camino por senderos, es un parque muy bonito porque es inclusivo para todas las personas", contó.

Trabaja ocho días seguidos y luego tiene dos días libres. Fue el último que recibió la noticia de su convocatoria, pues se metió por la lesión de Jossimar Downer.

"Me encanta la naturaleza desde pequeño, la verdad es que no cambio a Cahuita por nada del mundo, es mi lugar preferido y aquí es donde más he crecido en todas las áreas de mi vida. Más ahora como jugador de fútbol playa", finalizó.

Heimo Kastner

Heimo Kastner trabaja en la cablera Tigo en Puntarenas. (Cortesía)

Es porteño de corazón, tiene 32 años y trabaja en la cablera Tigo en el departamento de red primaria y enlaces de fibra óptica. Tiene nueve años de laborar para esa empresa y mezclar su vida entre trabajo, fútbol playa y familia.

"Conmigo pasa algo interesante y es que me queda un poco incómodo a la hora de ausentarme. El departamento en el que trabajo somos dos personas entonces me toca tener al otro compañero chineado y ayudándole a los otros para que aprendan a hacer de todo", explicó.

Kastner afirmó que al inicio le temía a las alturas, pero que conforme pasa el tiempo se le va pasando el miedo: "Mi trabajo es 98% de altura, a veces hay que subir lugares y torres muy altas, pero ya estoy acostumbrado, se me quitó el miedo a eso y a estar cerca de cables con electricidad".

Además, en ocasiones debe solucionar averías en horas de la madrugada. "En ocasiones nos metemos a cerros de difícil acceso y nos han salido culebras, esto también tiene su riesgo".

Vladimir Adanis

Vladimir Adanis es el encargado del área de restaurantes del Hotel Puntaleona. (Cortesía)

El guardameta tiene 31 años y es de los más experimentados en la Selección, pues disputará su cuarto Premundial. Trabaja desde hace once años en el Hotel Punta Leona y es el supervisor del área de restaurantes, discoteca y bar.

"En el hotel tienen un programa de responsabilidad social en el que apoyan mucho al club de fútbol playa, por eso no tengo problema a la hora de solicitar la autorización. Ahora, más allá de eso es por el respaldo y lo que he demostrado en los once años que tengo de trabajar aquí", contó Adanis.

Agrega que también está disponible en otros momentos para intentar compensar las horas en las que se debe ausentar de sus labores diarias.

"Esto es lo que me apasiona, pero todo tiene un precio y un sacrificio. Yo fui al Mundial de Portugal y me quedaron muy buenos recuerdos. Esto es un proceso en el que uno tiene ser muy ordenado para dividirse bien y rendir en el trabajo, que es el sustento diario en nuestro hogar", concluyó.

William León

William León trabaja en pesca en el barco Prime Time. (Cortesía )

Oriundo de Puntarenas, tiene 28 años y trabaja en Marina los Sueños en la pesca deportiva y es ayudante de cubierta.

"En ocasiones salimos de pescar por horas o incluso dos o tres días seguidos en el verano, por ese motivo he tenido que perderme uno que otro compromiso importante porque estoy en el mar", dijo León.

El hijo del mar, como le apodan en el fútbol playa, traba por temporada de pesca, este es el segundo año en el barco Prime Time.

"Me encanta, la paso muy bien en el mar, es una pasión también para mí y lo asumo con responsabilidad porque tengo que rendirle cuentas al patrón del barco", contó León, quien ya tiene el permiso para asistir al Premundial en Bahamas.

Roger Mora

Roger Mora trabaja en la empresa Fersa en la venta y reparación de electrodomésticos. (Cortesía)

"Hay más responsabilidad muy grande porque somos dos personas y sé que lo recargo algunos días que me ausento, sé que lo complico de más, pero es parte de este proyecto y sueño que tengo", expresó.

Para Mora, este va a ser el primer Premundial y tiene la ilusión de regresar al trabajo en unos días con el cupo al máximo certamen de esta disciplina.

"Estamos muy ilusionados porque vamos a vivir un gran torneo que sabemos lo que esto representa, queremos luchar por todo lo que hemos trabajado", concluyó.

Eddie Jiménez

Eddie Jiménez trabaja en la empresa aduanera Unidos Mayoreo en el departamento de importaciones y exportaciones. (Cortesía)

Tiene 28 años. Trabaja en la empresa aduanera Unidos Mayoreo en el departamento de importaciones y exportaciones. Labora en esa empresa hace seis años y afirma que no tiene ninguna queja, pues más bien lo han impulsado a crecer en el deporte.

"Yo estudio Administración de aduanas y hago un sacrificio normal como el de los otros compañeros. Siento que la familia de uno es la que más se complica por una cuestión de tiempo", reseñó.

Jiménez irá al campeonato por primera ocasión en su carrera, dice que su llegó, pero ahora debe demostrar.

"Mis sueños se están cumpliendo, esto se ha convertido en una pasión que desencadena muchas cosas positivas si se saben administrar porque también hay mucho estrés en juego", concluyó.

Johnny Pérez

Johnny Pérez trabaja en la empresa Quickshipping Costa Rica, en el departamento de carga urgente. (Cortesía)

El futbolista tiene estudios en administración de aduanas y trabaja en Quickshipping Costa Rica. Tiene una experiencia de 10 años en el tema aduanero, pues es algo que trae prácticamente en la sangre.

"Mi padre tenía camiones y nos llevaba a trabajar con él del lado de afuera de las aduanas y siempre me quedó esa espinita, luego de salir del colegio me llamó mucho la atención y aunque me falta poco por concluir la carrera de la universidad ya estoy sumando experiencia", citó Pérez.

Pérez es de los que ha tenido que "pasar por la vergüenza de pedir días libres", pues no tiene ni un año de estar en dicha empresa. "Es bastante complicado, por ejemplo en el primer trabajo duré casi ocho años y ya sabían como era todo, pero ahora es algo nuevo. Desde que me entrevistaron me trataron muy bien con el tema de la Selección y eso uno lo agradece en el alma porque se le quita un gran peso de encima".

De lo que se viene, está claro en que se ve jugando ya en el campeonato por luchar una de las plazas al Mundial: "Estoy muy ilusionado porque nos hemos propuesto la meta de llegara la final y clasificar automáticamente".

Greivin Pacheco

Greivin Pacheco trabaja en la empresa Hibiscus Travel en Puntarenas. (Cortesía)

Tiene 30 años y hace casi que de todo en el Puerto. Es guía turístico, da clases de español, brinda clínicas de fútbol playa en escuelas y efectúa trabajos comunitarios.

"Todo es una balanza y hay que asumir todos los retos con mucho orden. Mis jefes me dan el chance de acoplarme al horario para hacer de todo un poco", contó.

Una de las figuras de la Tricolor afirma buscar nuevos prospectos para impulsarlos a cumplir sus metas. "Yo busco jóvenes en la calle y los invito que vengan a la escuela de fútbol, personas que me quieran ayudar con patrocinios para que ellos puedan crecer y sacarlos de ambientes difíciles".

En criterio de Pacheco, en el área deportiva este grupo tiene mucho compromiso precisamente porque todos se desempeñan en diversas áreas y por eso el entrenamiento se aprovecha mucho más.

Deyber Villegas

Deyber Villegas (segundo de izq. a der.) es prestamista. (Cortesía)

Con 27 años tiene dos años de no tener un trabajo fijo. Está terminando sus estudios de colegio y se dedica a prestar dinero que aún le quedó de liquidaciones pasadas de antiguos empleos.

"Yo lo que hago para mantenerme porque he ahorrado y presto con intereses, tampoco es mucho, pero así es como me la juego", citó.

Y agregó: "He ido a varias entrevistas, pero es complicado cuando menciono que ocupo días para entrenar porque es muy difícil, si uno es nuevo eso cuesta más".

Villegas no asistió al Mundial pasado de Portugal a pesar de que fue de los que consiguió el boleto. Ahora espera que la historia sea distinta. "No fui por decisión técnica, la meta para este es meterme y ganarme un cupo por lo que he hecho tanto dentro como fuera de la arena", explicó.

Javier Angulo

Javier Angulo tiene seiete temporadas de jugar en Suiza. (Cortesía)

Es el único seleccionado que trabaja formalmente en fútbol playa. Incluso es legionario. Ha disputado siete temporadas seguidas en Suiza. Además, también tiene negocios de bienes raíces en suelo nacional.

"Allá es muy diferente, es casi profesional porque le dan mucho énfasis a la organización por los patrocinios que tiene cada club. Sin duda es distinto, pero agradezco a Dios por esta oportunidad. Me esfuerzo para mantenerme allá y lo he conseguido", señaló.

Agregó que para mayo que empieza de nuevo la temporada ya recibió la oferta de dos clubes suizos por sus servicios. "Voy a ver cuál es la mejor oferta, hay una institución que quiere hacer un proyecto muy interesante y competitivo porque mi sueño es jugar el máximo torneo de clubes de Europa que es como la Champions League de fútbol once".

Al igual que los restantes once seleccionados espera ganar el Premundial, sellar el boleto que le permita continuar incrementando su currículum en el fútbol playa y mantenerse en el exterior.

Danny Johnson

El jugador Danny Johnson trabaja en el Call Center UCB en Heredia- (Cortesía)

Labora Call Center UCB en Aurora de Heredia. Va por su quinto Premundial y tiene dos motores extras para cumplir su sueño: sus hijas Tamara, de cinco años, y Abigail, de dos años,.

"La verdad estas corridas de tiempo han sido sacrificios con mis hijas, mi familia, mi novia y el trabajo, aunque todos entienden, es complicado", añadió.

Incluso, el limonense reveló que este año pensó en no seguir ligado al fútbol playa para poder buscar otro trabajo y tene una vida distinta, pero su núcleo familiar no lo dejó.

"No pensaba seguir jugando, pero mi mamá (Sonia) me dijo 'negro aún tiene cuerda dele".

El 4 de abril cumplirá un año de trabajar en esa empresa.

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Daniel Jiménez

daniel.jimenez@nacion.com

Periodista de Deportes

Periodista en la sección de Deportes de La Nación. Bachiller en Periodismo en la Universidad Latina. Escribe sobre el Deportivo Saprissa.

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