
Houston
Los destellos ya no bastan. A Joel Campbell se le permitía aparecer a ratos, cuando era solo un muchacho de 18 años que apareció de la nada en la lista Ricardo La Volpe para la Copa América de Argentina 2011. Eran sus inicios y el talento natural encandilaba al mundo con su desequilibrio y una que otra filigrana.
Hoy, cinco años después, los chispazos no son aplaudidos como antes, ni en la grada ni en el banco.
Salió de variante en los dos primeros juegos de la Copa América Centenario; en el segundo frente a EE. UU. en el intermedio del cotejo, algo impensado hace un tiempo, cuando se le veía como un referente en la ofensiva.
Aún posee esa condición, al ser jugador del Arsenal de Inglaterra y tras muchas millas ganadas en la Tricolor, pero sucede que la exigencia es mucho más alta que en el pasado.
"Sé que la gente espera mucho de mí y siempre trato de dar lo máximo, pero hay días en que las cosas salen bien y en otros, mal. Yo estoy tranquilo porque trabajo lo mejor que puedo", afirmó Campbell a La Nación.
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En el cuerpo técnico de la Mayor buscan que Joel pase de los chispazos a la constancia.
Pese a que en la eliminatoria ha mostrado un rendimiento aceptable, este es el segundo torneo corto en que pasa inadvertido, luego de una Copa Oro de más bajos que altos.
Aún cuando sumó 30 partidos con los Gunners en la última campaña, Campbell no se encuentra del todo.
A ratos, sí aparece. Frente a los norteamericanos generó la jugada más clara de la primera etapa al disparar de media volea y rozar la portería del cancerbero Brad Guzán; también se inventó dos pases filtrados que terminaron en jugadas de peligro por el costado izquierdo. Luego, desapareció.
La inconstancia de Joel es una de las razones de que la Nacional aún no anote en el torneo.
Sin embargo, él asegura que es difícil brillar cuando el rendimiento colectivo no es el mejor.
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"Uno siempre puede jugar mejor, pero cuando el equipo no gana, normalmente nadie juega bien", agregó.
Joel sostiene que el esquema de juego no es el culpable de que haya lucido poco en el certamen.
Dice que el planteamiento utilizado por el timonel Óscar Ramírez está pensado para que el colectivo brille como un todo y no para que él se lleve los aplausos individualmente.
"No se trata de que Joel luzca, sino de que la selección de Costa Rica gane", concluyó el artillero.
"Fue una derrota complicada, comenzamos jugando muy bien y luego cayó el primer gol. Antes del primer gol estábamos jugando mejor. Para ganar se necesita anotar, lastimosamente no hemos anotado pero hay que seguir con la cabeza en alto. Difícil porque pensábamos otra situación, pero así es el fútbol y de esas cosas uno aprende. Ojalá podamos ganar".
