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Una Copa del Café con antigüedad

Actualizado el 06 de enero de 2014 a las 03:11 pm

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1992 Apertura hace 22 años de la Copa, con 23 países. Este año son 37.

n La Copa del Café es el torneo juvenil de tenis de mayor trayectoria en toda Latinoamérica y uno de los más importantes del mundo.

Quienes participaron en alguna de sus ediciones y posteriormente dieron el salto al circuito profesional, sostienen, no sin motivos, que se trata de un certamen con ambiente de Grand Slam: una verdadera fiesta del deporte blanco.

Como si se tratara de un buen vino, hoy se asegura que, tras estos 49 años de existencia ininterrumpida, la cita alcanzó una madurez que lo convierte en el acontecimiento tenístico más importante del Istmo y el principal distintivo de Costa Rica en el mundo del deporte.

La idea de crear un torneo en el país surgió en 1958 a raíz de la notable participación de los jóvenes tenistas ticos Ruddy Torres, Nico Kaló, Luis Wicho Rojas y Mario Obando en el Orange Bowl y la Sunshine Cup, de Miami. Su buen paso por estas competiciones hizo que dos exitosos empresarios y amantes del deporte blanco, Gastón Kogan y Ricardo Kriebel padre, empezaran a trabajar en un proyecto para crear un torneo similar en Costa Rica.

La iniciativa en sus aspectos principales fue presentada al Tennis Club, que la desestimó rápidamente pues no se contaba con canchas adecuadas y las dificultades financieras que implicaba organizar un certamen de esta categoría representaban un verdadero riesgo. Fue cuando surgió el jerarca del Costa Rica Country Club, Alberto Arce, quien tuvo la feliz idea de involucrar a los socios en un proyecto país: cada uno aportaría ¢100 al mes y todas las contribuciones serían destinadas a organizar un campeonato que pondría a Costa Rica en el mapa del tenis mundial.

De inmediato, el Comité Organizador se puso manos a la obra y, en diciembre de 1964, Ricardo Kriebel viajó a la Florida para arreglar todo con los eventuales participantes, gestión que al final tendría enorme éxito gracias al apoyo de Edward Eddie Herr, promotor de los torneos que se disputaban en Miami.

Los miembros del Comité Organizador nombraron el torneo como la Copa del Café. Las otras opciones eran el cacao y la caña, pero al final la organización se inclinó por el grano de oro, por ser el principal producto de exportación del país.

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Pronto formalizaron su inscripción Argentina, Alemania, Brasil, Ecuador, Perú, Chile, Sudáfrica, México, Estados Unidos, Guatemala, Australia y, por supuesto, Costa Rica, representada por Jorge Arias, Arturo Rojas y Manuel Obando.

La inversión en la primera edición rondó los ¢100.000, todo un capital para la época, recordaría en 1985 el expresidente del Comité Organizador, Mario Umaña, con motivo del 20 aniversario de la Copa.

El estadio, diseñado por Mario Vargas Echeverría, no tenía comodidades ni buena iluminación, pero catapultó el interés de la afición, que, en escasa cantidad, asistió a los partidos al pagar ¢2 en popular, ¢5 en numerado y ¢10 en palcos.

El 25 de enero de 1965 comenzaría oficialmente esta historia...

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