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El dolor rojinegro se transformó en llanto y desconsuelo

Actualizado el 08 de abril de 2015 a las 11:17 am

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El dolor rojinegro se transformó en llanto y desconsuelo

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El atacante Jonathan McDonald recibe el consuelo rival. Elías Palma también se acerca a quien fue un guerrero durante todo el juego, anotador del cuarto gol rojinegro en el minuto 93. | JOHN DURÁN

Johan Venegas camina visiblemente afectado hacia la zona de prensa, pero no se sostiene. Pide que lo disculpen y llora desconsolado hasta el camerino.

La grada cantó sin parar, muchos de los seguidores desahogaron su frustración con un coro sonoro que trató de levantar el ánimo de sus futbolistas, aunque algunos no soportaron el dolor y acabaron en llanto.

Nunca había estado tan cerca la Liga de la remontada y nunca, lucido un traje de gala tan espectacular el Morera.

El estadio se vistió con un mosaico rojinegro que cubrió las butacas del reducto y el grito incesante de la afición durante 90 minutos. El León estuvo a punto de alcanzar el pase a la final de Concacaf, nadó hasta el final pero se ahogó en la orilla.

“Es muy doloroso perder así. Tuvimos dos despistes que a estas alturas no se pueden dar. Duele mucho y ahora solo queda poner la cabeza en alto y pedirle disculpas a la afición que se comportó a la altura”, manifestó Kenner Gutiérrez.

Para Alajuelense es un golpe duro. Se olvidó del Mundial de Clubes, pese a que dominó el duelo a placer; anotó los goles, pero le faltó eficacia defensiva para mantener el arco en cero.

Al final, Jonathan McDonald anotó el cuarto tanto del duelo, a falta de solo un minuto para el cierre del cotejo.

Aún más amargo para Mac, incansable en el ataque manudo y que acabó tirado en el césped sintético, derrotado, ‘muerto’, tras chocar con la dura zaga del Impact Montreal una y otra vez.

“El camerino está dolido porque se hizo un gran esfuerzo y el pase se nos fue entre las manos. No nos perdonan. El Impact si acaso tuvo cuatro ocasiones de gol y anotó dos. A nosotros nos faltó solo una más para volcar la serie”, dijo Armando Alonso.

El objetivo de la temporada se fue por la borda, reconoce el arquero Patrick Pemberton, quien guarda la fe de que el equipo se levante en el clásico del domingo.

“Se nos escapa el sueño de estar en la final, pero no podemos quedarnos estancados. Hay que levantarnos y viene Saprissa”, concluyó el guardavallas.

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