Deportes

La columna de Barraza: Madrid de Atlético

Actualizado el 01 de octubre de 2013 a las 12:00 am

Deportes

La columna de Barraza: Madrid de Atlético

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Buenos Aires

Triunfazo, liderazgo y orgullo. Y todos a la fuente de Neptuno, a festejar como Dios manda. El siempre querible Atlético de Madrid hizo temblar la mesa; dio otro golpe de autoridad en el Bernabéu, ratificó un espectacular comienzo de liga (siete victorias sobre siete partidos) e invirtió su nombre y la relación de poder en la ciudad. Ahora es Madrid de Atlético.

La chequera sola no gana, se necesita un equipo. Y el equipo lo tiene Simeone. Lo armó él.

Podrán pasar 50 años, pero los hinchas colchoneros no olvidarán este paso del Cholo por la vida rojiblanca: lo tomó en el sótano de la tabla, lo puso a pelear todo, lo sacó campeón de la UEFA, de la Copa del Rey, lo llevó a Champions , le ganó dos clásicos al Madrid en el Bernabéu después de décadas de paternidad blanca, le devolvió el alma al club, lo hizo de nuevo peleador, ganador, bravo.

Es el autor intelectual de esta refundación utbolística de los del Manzanares.

Fue poco. El misérrimo 1 a 0 miente descaradamente. Era una victoria de 4 a 0. En el trámite fue goleada. Le sobraron situaciones de gol para rematarlo (¡cuidado..! un ítem para corregir).

Un once ordenado el del Cholo, conmovedoramente combativo, inteligente y que puso siempre la pelota contra el piso para salir jugando desde el fondo y para progresar en cada metro de cancha. Prolijo y con personalidad.

Victoria enorme para gritarle a toda España que este Atlético quiere Liga. Que no hay solo dos equipos para campeón.

Esta vez no se la va a regalar al Madrid ni al Barcelona. Va a lucharla hasta el final.

La única duda es si aguantará con el plantel que tiene. Dispone de una nómina excelente, noble, sacrificada y de calidad, pero cortito, son apenas 12 o 13, habrá que ver si las lesiones no lo damnifican. Eso y lo que pase con Messi.

Leo hizo un gol espectacular para dejarle la mesa servida al Barça frente al Almería, pero en el minuto 28 se fue del campo, otra vez con molestias musculares en el bíceps femoral de la pierna derecha, el mismo síndrome que le costó dos meses de recuperación sobre el fin de la temporada pasada y que le hizo jugar lesionado frente al París y el Bayern Munich.

PUBLICIDAD

Y el Barcelona es un caso de psicólogo: juega muy bonito y todos son muy buenos, pero da la impresión de que sin Messi no pueden ganarle ni al Tarragona. Leo es todo ahí. Se verá cómo asimila su ausencia el cuadro de Martino, que también lleva siete de siete

¿Y el Madrid..., no cuenta? Ya quedó a cinco puntos de los dos líderes. Pero en fútbol está mucho más abajo. No juega a nada.

Si está tercero es exclusivamente por los arbitrajes, siempre tan escandalosamente a su favor.

“Diego Costa destapa las dudas del proyecto Ancelotti”, tituló el diario Marca.

Nada de nada. No está errado, por ahí anda el diagnóstico.

Después de dos meses de trabajo, un equipo no puede verse tan horrible. No se le cae una idea, no se ve una punta por donde hilvanar el hilo conductor del juego.

Deambularon sobre el césped Illarramendi (39 millones de euros), Isco (30) y Bale (99).

Ciento sesenta y ocho millones que pasaron inadvertidos, como si fueran jugadores comunes del Osasuna, del Elche, del Mallorca.

Los otros en lo de siempre, poniendo ganas, tirando centros, los de atrás pegando todo lo que pueden. Cuando las piezas se deslucen tanto es porque la máquina no está funcionando bien. Algún engranaje falla.

A Ancelotti se lo vio silencioso, metido la mayor parte del tiempo en el banco, sin enegría, sin dar indicaciones, como sin encontrarle la vuelta al tema.

Ahora, después de habérselo quitado, no se lo pueden devolver al París Saint Germain. “¿Dónde me metí?”, debe estar pensando el italiano.

Los héroes vistieron camiseta a listones verticales blancos y rojos. Ellos merecen el resto de este comentario.

Sensacional la línea de cuatro colchonera: Juanfrán, Miranda, Godín (firmísimo) y Filipe Luis (robó una pelota clave en ataque que desembocó en el gol del triunfo).

Emocionante noche de Koke, un gladiador lleno de fútbol, de criterio para jugar siempre, con un futuro impresionante. Con apenas 21 se pareció a un veterano pleno de sabiduría.

Puede ser quien tome la posta de Xavi en uno o dos años en la selección española, en la cual debutó recientemente frente a Ecuador. El capitán Gabi y Tiago se ganaron la cena y el vino.

PUBLICIDAD

Goleador. Y para el final dejamos a Diego Costa, nuevamente autor del gol triunfal en el Bernabéu. Encabeza con Messi la tabla de artilleros. No es casual, está en un momento notable.

Aún con 24 años, se lo pelean las selecciones de Brasil y España; él, deshoja la margarita.

A esa línea de fondo del Madrid, que matonea a medio mundo y le pega a la madre en el día del cumpleaños, él la vuelve loca.

Es un brasileño atípico: parece un guapo de cantina, de esos que entran a beber y se fajan con los bravucones del lugar que lo vienen a intimidar. Y sale airoso.

Va a todas, fricciona con todos, los puede mentalmente, los enerva y les mete goles. Un crack tremendo. Otra perla más del collar de notables delanteros que ha sabido hallar el Atlético en estos últimos años: Jimmy Hasselbaink, el Niño Torres, Forlán, Agüero, Falcao García, ahora Villa...

El Aleti quiere patear el tablero en España. Y sea campeón o no, enamora por entrega, por coraje y por fútbol.

Ahora los fantasmas están en la Cibeles.

  • Comparta este artículo
Deportes

La columna de Barraza: Madrid de Atlético

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota