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El primer careo de la final no convocó a toda la feligresía

Actualizado el 17 de diciembre de 2013 a las 12:00 am

Una abrumadora mayoría de manudos ocupó las butacas del estadio Morera Soto

Llegó menos de un millar de aficionados del Team al partido de ida de la serie

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Como era de esperase, los aficionados alajuelenses constituyeron una amplia mayoría en las gradas del estadio Alejandro Morera Soto, sede del primer juego de la final del Campeonato de Invierno 2013. | MANUEL VEGA

Alajuela. Aunque se enfrentaban los dos equipos más destacados del certamen de Invierno, Alajuelense y Herediano, el primer duelo de la final no provocó la afluencia de público que los alajuelenses –organizadores del juego– esperaban.

Pocos pero bulliciosos. Estos aficionados rojiamarillos dieron rienda suelta a su entusiasmo en los minutos previos al inicio del partido.  | CARLOS BORBÓN
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Pocos pero bulliciosos. Estos aficionados rojiamarillos dieron rienda suelta a su entusiasmo en los minutos previos al inicio del partido. | CARLOS BORBÓN

Lógicamente, los aficionados manudos ocuparon las butacas del estadio Alejandro Morera Soto en una amplia mayoría. Tal vez un 95% de esta afición fue la que se instaló en las graderías.

Entre tanto, solo unos 700 fieles del Herediano se hicieron presentes para apoyar a su equipo.

Podría ser que la programación atípica de un lunes por la noche para el fútbol, en plena actividad comercial navideña, haya afectado de manera notoria la afluencia del público al estadio.

Lo que sí fue más que evidente fue el fervor y el bullicio provocados por la afición eriza, anhelante de observar a sus ídolos en la cancha, con la gran ilusión de que el equipo rojinegro diera anoche el primer paso para buscar el cetro.

El ambiente familiar reinó de nuevo en el Morera Soto, algo bueno para el fútbol. Así lo evidencian Derek Zamora y su hijo Daniel.  | JOSÉ RIVERA
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El ambiente familiar reinó de nuevo en el Morera Soto, algo bueno para el fútbol. Así lo evidencian Derek Zamora y su hijo Daniel. | JOSÉ RIVERA

Sin incidentes. Prácticamente desde el mediodía de ayer, las autoridades del tránsito y la fuerza pública dieron inicio a los respectivos operativos de seguridad en el entorno del estadio y, en general, en la ciudad de Alajuela.

César Cambronero, oficial del tránsito en Alajuela, destacó que la vigilancia y el control policiales dieron resultado, además de que el comportamiento colectivo de los asistentes fue muy bueno.

En esta oportunidad, ni la Doce ni la Garra, como se denominan las barras manuda y florense, respectivamente, cometieron actos irregulares, al menos entre la tarde y las 8 p.m. hora de inicio del juego.

La seguridad privada del Morera Soto cumplió minuciosamente con la obligación de revisar el ingreso de los aficionados.  | JOSÉ RIVERA
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La seguridad privada del Morera Soto cumplió minuciosamente con la obligación de revisar el ingreso de los aficionados. | JOSÉ RIVERA

El lanzamiento de serpentinas al campo, por parte de la afición manuda, fue el único factor que afectó el comienzo del encuentro, que se retrasó unos seis minutos.

El estado del tiempo también contribuyó con el ambiente, que se observó esplendoroso y multicolor en la primera noche de la final, pactada a dos por el título.

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