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La astucia de Saprissa volvió a prevalecer sobre Alajuelense

Actualizado el 23 de febrero de 2015 a las 12:00 am

Smith –de penal– y Colindres pusieron los goles para otro triunfo en el Nacional

Antes, Carvajal fue el héroe al atajar un penal y detener a la Liga en el inicio

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La astucia de Saprissa volvió a prevalecer sobre Alajuelense

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Jeaustin Campos y Óscar Ramírez hablan tras victoria morada en el clásico nacional (María Luisa Madrigal)

En el temple para aguantar los embates al inicio de cada tiempo y la astucia para golpear en momentos cruciales, Saprissa halló las claves para extender su predominio sobre Alajuelense y ascender a la cima del Verano.

El premio anímico previo al reinicio de la Concacaf lo ganó el campeón tico en un ejercicio de control táctico y emocional.

Los goles del 0-2 en el Estadio Nacional los pusieron Jordan Smith –en una lección de cómo cobrar penales– y Daniel Colindres, justo merecedor por el esfuerzo con el que enredó a la defensa manuda, muchas veces como delantero solitario.

Danny Carvajal le detiene un penal a Álvaro Sánchez en un momento determinante del clásico, apenas en el cuarto minuto de juego. Después, el meta contaría que ya sabía cómo Tom iba a cobrar el tiro.   | JOSÉ CORDERO
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Danny Carvajal le detiene un penal a Álvaro Sánchez en un momento determinante del clásico, apenas en el cuarto minuto de juego. Después, el meta contaría que ya sabía cómo Tom iba a cobrar el tiro. | JOSÉ CORDERO (José Cordero)

El plan de vuelo le salió perfecto a Óscar Ramírez en el amanecer del clásico, pero sus delanteros no supieron capitalizar y Danny Carvajal se erigió como héroe antes de que llegaran los goles.

Era apenas el minuto tres del juego y Jonathan McDonald ya caía en el área mientras Rónald Matarrita cabeceaba a las manos de Carvajal. Claro penal que el sílbatero Randall Poveda no dudó en sancionar.

El meta morado se “avispó” y le pidió a Tom, su amigo de las épocas en San Carlos, que cobrara la pena máxima. Sánchez lo complació y le tiró un displicente y fácil tiro al centro.

Alajuelense no se dejó amilanar y siguió buscando el gol. Matarrita volvió a probar, al 10’, y Carvajal mandó al tiro de esquina un peligroso remate de Mac, cinco minutos después.

Al 21’, McDonald remató de nuevo y Carvajal lo paró, pero soltó el balón y Sánchez anotó. El volante rojinegro salió en posición válida, pero el línea no lo consideró así y el gol fue anulado.

En esos primeros 25 minutos el clásico tuvo un solo dueño. Luego, Jeaustin Campos supo enderezar, pobló todos los espacios y colapsó las intenciones erizas.

De ese equilibrio la S empezó a buscar el marco rival y dio con la suerte de toparse con un dudoso penal, al 25’, que Smith cobró con la potencia necesaria para que se le escurriera entre las manos al portero Patrick Pemberton.

En la retina quedará el trallazo de Jordan para abrir al marcador. Mas, el mérito debería compartirlo el inquieto Deyver Vega, quien en una de sus tantas escapadas quijotescas, unos minutos antes, obligó a Pemberton a la salvada y así originó los tiros de esquina que canjearon por penal.

Espíritu caído. En la complementaria Diego Calvo sustituyó al desanimado Sánchez para procurar encender la chispa que tanto urgía el ataque manudo.

Funcionó; por unos 15 minutos Alajuelense volvió a ser superior, solo para ver a Saprissa reordenar su media y dominar.

Los saprissistas se retrasaron, cerraron todas las vías de acceso a su área y, en el contragolpe, encontraron la liquidación.

En un pelotazo al área Colindres le ganó la posición y el respeto a Porfirio López, se volteó y remató el juego, con el 0-2, cuando el reloj marcaba el minuto 61.

Eso aniquiló el espíritu de los erizos, que vieron cómo se les anulaba otro gol, de McDonald por atropellar a Carvajal al 73’, y luego se fueron en silencio hacia el ocaso en La Sabana.

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