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Torneo inicia el sábado

Mundial Femenino Sub-17 debió sortear un pedregoso camino para ser una realidad

Actualizado el 14 de marzo de 2014 a las 10:30 am

La FIFA quitó la organización de este certamen a Costa Rica el 28 de febrero del 2013, pero en marzo de ese mismo año se retractaron de esta decisión

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Mundial Femenino Sub-17 debió sortear un pedregoso camino para ser una realidad

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La Selección Femenina Sub-17 de Costa Rica en un juego en las instalaciones de Dos Pinos ante el equipo Asede de Heredia. El rival no dio mucha pelea; sin embargo, las jóvenes nunca dejaron de ir al frente.   | MEYLIN AGUILERA
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La Selección Femenina Sub-17 de Costa Rica en un juego en las instalaciones de Dos Pinos ante el equipo Asede de Heredia. El rival no dio mucha pelea; sin embargo, las jóvenes nunca dejaron de ir al frente. | MEYLIN AGUILERA
El Mundial Femenino Sub-17 que arranca este sábado en Costa Rica es sinónimo de alegría y fiesta, al mismo tiempo que deja ver una cicatriz producto de la descoordinación, desinterés e incertidumbre.

La FIFA anunció el 3 de marzo del 2011, en palabras de su propio presidente, Joseph Blatter, que las ticas serían protagonistas del evento fútbolístico de máximo prestigio a nivel mundial: sin precedentes en Concacaf y sin imaginar que años más tarde eliminarían la mariposa Morpho de su sitio oficial.

La Federación Costarricense de Fútbol (Fedefútbol) acogió el reto de albergar esta Copa del Mundo con la ilusión de representar de la mejor forma una disciplina que comienza abrirse camino entre las mujeres costarricenses.

Cuatro estadios serían las sedes que darían vida al certamen, entre los que destacaba la inclusión del Edgardo Baltodano de Liberia, sumado a reconocidos reductos del fútbol de Primera División, como el Alejandro Morera Soto, el Ricardo Saprissa y el Estadio Nacional.

Precisamente, un atraso en la remodelación de las instalaciones deportivas representó el punto de controversia para que la FIFA determinara, el 28 de febrero del 2013, arrebatar a Costa Rica la realización del campeonato mundial.

"Varios imprevistos causaron retrasos considerables en la construcción de los estadios", señaló el ente, como la razón por la cual no se podría efectuar esta fiesta del fútbol juvenil en el país.

El presidente de la Fedefútbol, Eduardo Li, salió al paso ante el anuncio de la FIFA y aclaró que harían todo lo posible por regresar esta competencia, catalogada como un proyecto país, luego que meses antes enviara una carta en la cual señalaba que no podrían cumplir con las exigencias de este torneo internacional.

La descoordinación parecía ser la causa de este duro golpe al deporte tico. Algunas personas del Comité Organizador tachaban a la Federación como principal responsable. Sin embargo, otro trasladaban toda culpa al Gobierno.

Así, la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, y el ministro de Deportes, William Corrales, intervinieron y finalmente, en conjunto con la insistencia de Li y la gestión de la dirigente federativa Yolanda Camacho, el máximo organismo del fútbol devolvió el Mundial Femenino Sub 17 a los nacionales, el 21 de marzo del 2013.

Las inspecciones a mediados del año 2013 determinaron que el certamen sí se llevaría a cabo en territorio nacional el 15 de marzo del 2014, mientras las seleccionadas completaban sus entrenamientos desde las 5 a. m.

Este sábado la Copa del Mundo femenina será una realidad en Costa Rica, la cual debió sortear un camino complejo y una historia que la Tricolor deberá borrar con una brillante participación en el Grupo A, que comparte con Venezuela, Italia y Zambia.

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