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Rojinegros se entrenaron por primera vez en Turrúcares

En Alajuelense le dan calificación alta a su primera cancha híbrida

Actualizado el 26 de abril de 2017 a las 02:50 pm

Futbolistas creen que es conveniente adaptarse de una vez a la gramilla híbrida para edificar de nuevo una fortaleza en el Morera Soto

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En Alajuelense le dan calificación alta a su primera cancha híbrida

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Alajuelense se entrenó por primera vez en la cancha híbrida en Turrúcares. (Rubén Murillo / LDA)

Alajuela

Quienes pasaban cerca de Turrúcares por la ruta 27 a primera hora pudieron ver algo del momento en el que Alajuelense estrenó su primera cancha híbrida y eso motivó que algunos curiosos se detuvieran unos minutos para observar al equipo de Benito Floro. 

Sus seguidores les pasaban gritando 'Liga, Liga', mientras que los aficionados de otros equipos también les decían algo, pero desde la cancha, esas palabras no se escuchaban. 

Este miércoles, Alajuelense se entrenó por primera vez en la cancha híbrida del Centro de Alto Rendimiento en Turrúcares y la gramilla 90% natural y 10% híbrida dejó encantados a los jugadores rojinegros, quienes afirman que es primordial adaptarse cuanto antes a esta tecnología a la que le dan una calificación muy alta. 

A los manudos les tocó madrugar un poco más de lo normal, porque a las 6:15 a. m. salió el bus del Estadio Alejandro Morera Soto y, a eso de las 9:30 a. m. concluyeron la sesión.

A eso de las 10 a. m., los rojinegros retornaron a su estadio y a partir de ahora, esa será su rutina, en vista de que en el propio estadio se sembrará una gramilla híbrida. 

Y la intención es que para cuando esa cancha del estadio esté lista en agosto, el grueso de los entrenamientos sigan efectuándose en Turrúcares. 

"Es una cancha de primer mundo, la sensación es totalmente diferente. Tanto tiempo de estar en sintética y volver a tocar una cancha natural que es de nosotros y que es la única en América así, nos llena de orgullo y motivación para lo que viene", expresó el delantero Jonathan McDonald.

Benito Floro dirigió la práctica en Turrúcares. (Rubén Murillo / LDA)

Dijo que lo más conveniente sería que el equipo se entrene la mayor cantidad de veces ahí para adaptarse.

"Así lograremos que cuando esa gramilla esté acá en nuestro estadio, podamos hacer de esta cancha una fortaleza y sacarle el máximo provecho, jugando de pie a pie y tratando de combinar y eso nos va a ayudar muchísimo más a nosotros".

Contó que tras la primera práctica en la cancha híbrida, detectó que la frenada cambia un poco, ya que en la sintética les toca frenar en seco.

"En la natural hay que traccionar un poco más y es obvio que en los primeros días las piernas van a cansarse mucho más, pero por ejemplo este miércoles salimos con las piernas cargadas pero no con dolor en las plantas de los pies, tobillos, rodillas y es una cancha que para los que están operados de la rodilla les va a ayudar muchísimo", comentó.

Según McDonald, lo mejor de ese Centro de Alto Rendimiento es que no solo servirá para el entrenamiento del primer equipo, sino que en realidad los más beneficiados son los futbolistas de las ligas menores.

Reseñó que con canchas de ese calibre, el futbolista se exige más porque no le da miedo quedarse enganchado ni recibir tantos golpes.

"La bola rueda mejor, te da mayor precisión, velocidad a la hora de hacer los movimientos, así que ya tenés que enfocarte nada más en controlar y pasar, no en ver la bola como viene y cómo hacer el control".

En tanto que Kenner Gutiérrez también se mostró contento al estrenar la cancha de primer nivel.

"Ojalá que todos los estadios tuvieran este mismo césped, una cancha de calidad, porque así se evitarían muchas cosas como lesiones. En lo personal me quedé sorprendido, uno se siente como si estuviera en uno de los complejos de México", citó Gutiérrez.

Mencionó que con la cancha híbrida el balón ya no pica feo.

"A la hora de hacer los frenos ya las rodillas no van a sufrir el daño que sufren en la sintética, el pique del balón porque se puede hacer un solo contacto sin preocuparse, porque lo que pasaba acá es que usted estaba más preocupado por ver el pique del balón antes de ver al rival. Son segundos, son cosas que quitan el tiempo, pudiendo hacer un contacto", explicó.

A su criterio, ese césped facilita la salida, sin peligro de piques malos y que se mermarán los pases erróneos.

Un punto a tomar en cuenta es el calor en Turrúcares. 

"Las condiciones son bastante diferentes, es más caliente, porque por ejemplo ahora estuvo muy bochornoso y hay que acostumbrarse; la hidratación es muy importante para no tener problemas musculares y hay que ponerle atención a que esta adaptación sea positiva. Hay que disfrutar y divertirse jugando", reseñó Jonathan McDonald.

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Fanny Tayver Marín

fanny.tayver@nacion.com

Periodista de Deportes

Graduada en la UIA. Con más de 10 años de experiencia, escribe sobre Alajuelense, ciclismo, ciclo olímpico y más. Entre sus coberturas destacan juegos eliminatorios de la Selección, el Tour de Francia, el Mundial de voleibol en Japón y los Juegos Olímpicos ...

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