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El menospreciado logro de Meza

Actualizado el 06 de agosto de 2016 a las 11:12 pm

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El menospreciado logro de Meza

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Los pronósticos que la eliminaban antes de competir; las nulas posibilidades de medalla incluso en los mejores sueños; la popularidad, amiga fiel de Andrey Amador, Nery Brenes y Leonardo Chacón, que ella no la mira ni por encima del hombro; su paso por los Olímpicos sin pena ni gloria; la competencia que se redujo a un fugaz minuto con 81 centésimas –se tarda más calentando el agua de un té–; todo junto no permite apreciar el gran logro de Mary Laura Meza.

Aclaro de una vez mi apatía ante los discursos conformistas como el "dio su mejor esfuerzo". También, aquellos que siempre pretenden justificar el mal resultado con un "mostró valentía ante el difícil clima" (en el mismo difícil clima, otros ganan).

Hecha la aclaración, a riesgo de que lo siguiente parezca contradictorio, diría que María Laura Meza merece mención honorífica a la superación. Incluso, contra sí misma, a Mary Laura le fue mejor que a Andrey Amador contra Andrey Amador.

Meza no está ni estará nunca para disputar una medalla, pero el progreso desde Londres 2012 hasta la competencia de este sábado no puede pasar desapercibido. La Mary Laura de Río 2016 destrozó a la de Londres 20012, con una diferencia de seis segundos y veinte centésimas.

Seis segundos en una prueba de escasos 100 metros son una eternidad. Hablo de tiempos, no de discursos lastimeros. Esos seis segundo no los rebaja nadie con los brazos cruzados ni sacando membresía en un club de viajes olímpico, como se insinúa para esos atletas que van solo a participar.

¿Debe Costa Rica invertir en atletas que jamás llegarán a la élite? Eso, señoras y señores, es enano de otro de cuento, digno de análisis y discusión. Hoy tan solo resulta justo y necesario no ignorar la gran mejoría en el resultado.

No puede decirse lo mismo de Andrey Amador, de quien esperábamos mucho. Lo suyo –lo sabemos– es cosa de un mal día. Capaz de ponerse la maglia rosa, ayer no tuvo piernas.

De la posición 36, en Londres 2012, Amador pasó a la 54 en Río 2016. En una estuvo a 40 segundos del oro y en otra, a 20 minutos. En ciclismo –está claro– la ruta no mantiene las condiciones como la estable piscina olímpica. Si en Londres el circuito estaba hecho para una llegada masiva, en Río fue pensado para una masacre.

Ya vendrá un mejor día: Amador es el mejor deportista tico. Salvo que Nery Brenes diga lo contrario en la pista.

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