Deportes

¿Quién manda en el equipo?

Actualizado el 12 de septiembre de 2015 a las 12:00 am

Deportes

¿Quién manda en el equipo?

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Por un momento pensé si sería que yo estaba medio dormido en las primeras horas de la tarde del domingo pasado, mientras escuchaba por radio Columbia al señor Juan Luis Artavia, presidente del Municipal de Pérez Zeledón, confesarle al periodista Cristian Sandoval, que los jugadores del equipo que Artavia preside son los responsables directos de la salida de don Juan Eugenio Jiménez de la dirección técnica de esa entidad.

Por supuesto, ni el mismo Sandoval daba crédito a lo que comentaba don Juan Luis, quien, oh paradoja, destacaba en su intervención radiofónica la gran calidad profesional del estratega cafetero, pero que, ni modo, como a los jugadores no les gustaba su forma de trabajar, la directiva del sur había decidido “cortar por lo sano”. ¡Válgame Dios!

Más tarde, al observar el resumen televisivo del juego que los otrora guerreros perdieron ante la Universidad de Costa Rica, en cuestión de dos o tres minutos, la zaga generaleña incurrió en dos penales que, dadas las circunstancias, dieron qué pensar. Ni lerdos ni perezosos, los universitarios aumentaron la ventaja parcial de un gol, para redondear un 3 a 0 que acabó con la paciencia de los dirigentes y, claro está, con el oxígeno de don Juan Eugenio, a quien no pude conocer personalmente, aunque sí me pareció un profesional serio, en entrevistas escritas, radiofónicas y también televisivas.

Solo en las primeras siete fechas del torneo de Invierno, hasta el domingo anterior, tres entrenadores de la Primera División han sido destituidos, además del sensible fallecimiento de don Orlando de León y la lógica incorporación de Gustavo Martínez en el banquillo de Municipal Liberia.

Ese cuentito de que es mejor prescindir de uno, antes que echar a 20 o 30, lo hemos oído cientos de veces en nuestro medio futbolístico, porque, según reza otro cuento chino, “el hilo siempre se rompe por lo más delgado”.

Una vez más se comprueba que, en gran medida, los jugadores son los que deciden hasta dónde llega un entrenador. Le sucedió a don Juan Eugenio Jiménez y ocurrirá con otros, hasta que nuestros dirigentes se amarren los pantalones, impongan disciplina y hagan prevalecer los verdaderos intereses institucionales, sobre los caprichos de muchos futbolistas (no todos, por suerte) que se dicen profesionales.

  • Comparta este artículo
Deportes

¿Quién manda en el equipo?

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota