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No jueguen con las nalguitas apretadas

Actualizado el 06 de julio de 2015 a las 12:00 am

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No jueguen con las nalguitas apretadas

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Pinto es un buen técnico. No es un evangelista del fútbol, el mago Merlín, el hobbit o el Cid Campeador. No es el druida Panoramix, fraguador del brebaje prodigioso que daba fuerza sobrehumana a Astérix y Obélix.

Un buen técnico, sí. De ahí a crear un museo-santuario donde se preserven sus reliquias, el manto con la silueta de su rostro, la crónica de sus sermones en montes y huertos míticos, o los fragmentos del madero simbólico en que lo crucificaron, existe la diferencia que se interpone entre una sana gratitud, y el fetichismo bobalicón de la idolatría pseudo religiosa.

Yo no espero que Chope reproduzca el modelo de Pinto. Espero algo diferente, inédito. Un futbol que ensanche la concepción que Pinto nos legó. No un dócil alumno, un calco, un chiquito que “hizo bien la tarea” de imitar la caligrafía futbolística de su profesor. Quiero una nueva caligrafía. Trazos más amplios, bellas letras capitulares y góticos arabescos. No a un sacro hierofante que baje del monte de la Carpintera, el rostro transfigurado, a ejecutar lo que el Divino Maestro nos dejó grabado en las Tablas de la ley.

¿Línea de cinco? Bien. Pero que los laterales suban y bajen como pistones, apoyando adelante, llegando hasta la línea de fondo, buscando el centro o la diagonal. Que uno de los centrales juegue por delante, cooperando con la construcción , y que el más fornido suba a cabecear las jugadas a balón parado. ¿Quieren 4 volantes de contención y ni un solo creativo? De acuerdo. Pero que sean volantes mixtos, que recuperen balones y puedan también montar un ataque en tromba. Brasil ganó en 1994 sin creativo (Dunga y Mauro Silva eran gladiadores, no orfebres del balón). No pongan a Campbell de milpa: es un hombre para las cabalgatas: debe salir cual un galgo desde atrás por uno u otro flanco, y balón controlado. Para el cierre, incorporen volantes con vocación de definidores, además del ariete “oficial”, por si este anda desbrujulado.

Quiero un Chope de primera, no un Pinto de segunda. Un fútbol romántico, espadachinesco, a lo Cyrano de Bergerac. Prefiero perder audazmente, que ganar jugando con el culito apretado, “anal retentivamente” (Freud). Riesgo, peligro, audacia. Hay derrotas mil veces más dignas que la victoria.

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