Deportes

Opinión: Humo más espeso que la bruma

Actualizado el 20 de febrero de 2017 a las 10:14 pm

Deportes

Opinión: Humo más espeso que la bruma

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Cartaginés no va de último ni tiene la planilla más mala, pero, de los 12 equipos, es el que juega peor. Si sus centrales son lentos, no se entiende porqué se ubican tan distantes de su portero, que no es precisamente un líbero como Neuer, ni por qué se colocan tan lejos de su único contención (¿por qué solo uno?), ni mucho menos por qué sus laterales suben tanto, pero vuelven tan poco. El resultado es obvio: en esos siderales espacios entre líneas parecen carretas de bueyes persiguiendo fórmulas unos.

Ese “esquema”, supuestamente ofensivo, de esquemático no tiene nada. De ahí que en el torneo pasado recibiera tres o más goles en seis ocasiones (tres empates y tres derrotas), y en este va con el mismo promedio al cabo de una vuelta (dos caídas y una victoria).

Cuando va perdiendo, empeora, convierte los estadios en plazas de pueblo, en partidillos de solteros contra casados o de gordos contra flacos, al ingresar a todos los delanteros disponibles en lugar de laterales, zagueros, volantes... solo le ha faltado sacar al arquero.

¿Y los refuerzos? Cartaginés necesitaba zagueros rápidos y firmó a Sergio Córdoba (¿?). Juan Bustos no se levantó tras la llorada por anotarle a su amado Saprissa. Lucas Gómez falla más de lo que acierta. Adrián de Lemos es líder de asistencias... a los rivales (¡todo lo suelta!). Por Michael Barrantes no se mataron los otros grandes (por algo será). ¿Y Cristian Taborda? Un grueso... error.

Para ir de sétimo, ¿no era mejor hacer un proceso de verdad, al estilo del Santos o de Limón? Ojo, en liga menor Cartaginés gana títulos, pero sus muchachos ven frustrado su salto a la Primera por culpa de la paquetería de turno, sobros de los grandes y foráneos que dan grima.

Rivas; Johnson, Camacho, Alvarado y Vega; Leiva, Fonseca, Jiménez y Núñez; Chiqui y Clunie, 11 canteranos de diferentes edades, bien ubicados en la cancha, ¿jugarían peor que la actual versión estilo “Recicladora Cartago”? Intuyo que no, y además aportarían identidad, i-den-ti-dad, amor por la camiseta. Con los jóvenes habría esperanza, margen de mejora, como el que disfrutan hoy Santos y Limón. Y un plus: Reducción del presupuesto.

Pero no. Un humo denso, más espeso que la bruma, rodea al Fello Meza. ¿Cómo disiparlo con los recursos disponibles? Lo primero, lo urgente, erradicar el pseudo romanticisimo ofensivo, reemplazándolo por pragmatismo radical en los planteamientos tácticos. ¿El DT entrará en razón? ¿Lo espoleará la directiva?

  • Comparta este artículo
Deportes

Opinión: Humo más espeso que la bruma

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios

Noticias Relacionadas

Regresar a la nota