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Andrey culminó en Cervinia su sueño en las rutas italianas

Actualizado el 20 de mayo de 2012 a las 12:00 am

Después de dos intentos fallidos, Amador logró su meta: ganar una etapa

El ciclista le dedicó la carrera a su familia y al equipo por el constante apoyo

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Andrey culminó en Cervinia su sueño en las rutas italianas

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                         Con una sonrisa y lanzando champán, Andrey Amador festeja desde el podio su primer lugar en la etapa 14 del Giro de Italia. | AP
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Con una sonrisa y lanzando champán, Andrey Amador festeja desde el podio su primer lugar en la etapa 14 del Giro de Italia. | AP

La sonrisa dibujada en la cara del ciclista Andrey Amador al cruzar la meta en Cervinia lo decía todo: había logrado su gran meta, estrenar su palmarés.

Inmediatamente después se llevó las manos a la boca y lanzó un beso que quedará impreso en las páginas de la historia nacional.

“He podido levantar los brazos, que ya casi se me había olvidado. Me ha costado mucho volver a ganar”, manifestó Amador en la página de su equipo, el Movistar Team.

Lo había dicho antes de iniciar el Giro: “Lucharé por una etapa”.

Lo intentó varias veces, la primera fue fallida y la segunda –en la que terminó tercero– no lo dejó satisfecho, pues él quería más... lo volvería a intentar.

Y ayer, como si fuera una deuda pendiente con él mismo, se fue adelante, en su tercera fuga y lo logró, se colocó en el primer lugar en la etapa 14 de la Corsa Rosa.

De esta manera alcanzó un hecho histórico a nivel nacional.

Desde Italia el rutero brindó unas palabras a La Nación luego de su satisfacción por el triunfo.

“Estoy muy contento, al final eso era lo que buscaba y cumplí con mi objetivo. Durante la etapa siempre venía administrando fuerzas y al final cumplí mi sueño”, aseveró.

El ciclista además dedicó la carrera a su familia y a su equipo por la oportunidad que le brindaron.

Carrera. Luchando contra los ascensos y descensos, Andrey además tuvo que vencer la lluvia y el frío, que cada vez lo desgastaban.

“Ha sido un día increíble y muy duro por la lluvia y por el recorrido. Todos sabíamos que era difícil, pero que en la fuga podía tener opciones de llegar y los primeros 60 kilómetros han sido una batalla para coger la escapada”, dijo el oriundo de Cartago en la página web de su equipo, el Movistar.

Amador se mantuvo constante y manifestó que junto con su equipo supo administrar el esfuerzo para no desgastarse al final.

“Aunque en algunos momentos podía más, siempre iba pendiente de los vatios para no pasarme y esa ha sido la clave, porque cuando me ha cogido (sic) el italiano (Alessandro De Marchi), no iba desfondado. He aprovechado para comer, beber y recuperar un poco para lo que quedaba”, aseveró.

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Con el dorsal 146 en su espalda, Andrey apuntó que el sprint fue un pulso intenso entre los tres (él junto con el checoslovaco, Jan Barta y el italiano De Marchi).

“Sabíamos que el grupo venía cerca, pero ninguno de los tres teníamos la fuerza para irnos. Era un pulso en el que había que mantener la cabeza fría sabiendo que en los dos kilómetros finales nos iban a quitar poco”, agregó.

Aún agitado por la victoria, Amador no olvidó el esfuerzo y lo duro que fueron para él sus primeros años como profesional.

“Los dos primeros años las cosas no me salían y en ocasiones me vine abajo. Este año me he cuidado muchísimo, he entrenado como nunca, he estado un mes en altitud antes del Giro sacrificándome mucho y al final te das cuenta que, con trabajo, los resultados llegan”, concluyó Andrey Amador, quien se hizo un espacio en el Giro de Italia, para además colocarse en la historia del deporte nacional.

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