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Pasión desbordada por la Selección Nacional acabó en huida a lo ‘beatlemanía’

Actualizado el 10 de julio de 2014 a las 12:00 am

4 seleccionados quedaron atrapados por la afición en una firma de autógrafos

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Pasión desbordada por la Selección Nacional acabó en huida a lo ‘beatlemanía’

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De la firma de autógrafos a la huida por una –inexistente– puerta trasera. La presencia de cuatro seleccionados en una tienda se tornó en una escena de beatlemanía: pasión y amor tan desbordados que acabaron por secuestrar a los ídolos.

Joel Campbell, Michael Umaña, Michael Barrantes y Roy Miller se juntaron en el evento organizado por Nike para compartir con sus adoradores por dos horas. Ese era el cronograma, antes de que Multiplaza Curridabat quedara atiborrada por unos 2.000 aficionados.

La fila empezó temprano y en la tienda ya esperaban niños con casacas rojas que quedarían cargadas de firmas y memorias.

Michael Barrantes fue el más conversón y animado. Eso pese a que su bebé hacía todo lo posible por tener al papá para él solito.  |  MEYLIN AGUILERA
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Michael Barrantes fue el más conversón y animado. Eso pese a que su bebé hacía todo lo posible por tener al papá para él solito. | MEYLIN AGUILERA

Uno, de cabello rubio y corta estatura, se llevó la bola a la panza apenas vio a Joel. Otro gritaba “Michael” como si Umaña fuera un querido vecino de toda la vida.

Sin importar la edad, todos, apenas avistaban a sus ídolos, reconocían y coreaban el nombre.

En silla de ruedas, con bastón, bebés en brazos, algunos enfermos y otros cansados (acumulado el esfuerzo del martes)... Fueron desfilando por los pilots de los cuatro seleccionados ahí sentados.

El combo incluía la firma en la camiseta, la bandera, el álbum, el póster o cualquier símbolo de esta pasión tricolor que envuelve al ser costarricense, y el selfie o fotografía con cada uno de los cuatro.

Joel callado, Umaña más conmovido, Miller impresionado y Barrantes el más conversón; “venimos de Talamanca” le contó una señora, “tío” lo llamó un chiquito.

Frente a la tienda la gente se arremolinaba y la fila daba toda la vuelta al mall. Todos enloquecidos por la cercanía de sus ídolos. (Meylin Aguilera)

La huida. Terca y convencida de que nadie la movería hasta no ser alcanzada por la estela de sus héroes, una muchedumbre se rehusó a creer que la actividad había concluido. ¿Cuándo otra oportunidad de estar así de cerca de héroes tan o más queridos que el Messi que jugaba contra Holanda o el Ronaldo que se fue sin gloria de Brasil?

Empezó la táctica. La primera (idea de la seguridad del mall ): que los seleccionados se despidieran y luego partieran por una salida trasera inexistente; es decir, que se escondieran. ¡Nadie se la creyó!

Pasaron casi dos horas y no se despejaba la salida. Encerrados.

El plan B, seguramente con mucha más injerencia de los seleccionados, tenía una seña futbolística marcada por todos lados.

Barrantes fue a jalar marcas. Salió a discutir con la gente. Explicarle a oídos sordos que solo durmió un par de horas, que deseaba tiempo para ese bebé que no paró de buscar a su papá durante toda la firma de autógrafos, que no había mano para tantas firmas ni sonrisa para tantas fotos...

Joel Campbell y Roy Miller estuvieron ayer dando autógrafos en Curridabat.  |  MEYLIN AGUILERA
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Joel Campbell y Roy Miller estuvieron ayer dando autógrafos en Curridabat. | MEYLIN AGUILERA

En eso, Joel, como en la cancha, se escapó por el costado, gambeteó y la emprendió hacia la salida. Le siguieron la esposa y el hijo de Barrantes. Con Umaña, Miller y demás familiares cubiertos por los miembros de la seguridad.

A Barrantes, el último en salir, lo siguieron y, entre la carrera, un niño, en hombros de un adulto, le rajaba a otro niño, en hombros de otro adulto, que él si consiguió la foto. Una señora se quejaba porque la dejaron con el amor entre los brazos y Campbell, tras el volante, esquivaba la estampida que lo cazaba por el parqueo.

¡Una locura! Y a nadie le importaba si Messi pateaba el penal...

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