Deportes

Bélgica selló un pase perfecto a base de temple

Actualizado el 27 de junio de 2014 a las 12:00 am

Jugo con un hombre menos la segunda parte y supo contener a Corea del Sur

Deportes

Bélgica selló un pase perfecto a base de temple

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Si bien sus nueve puntos en el Mundial bastan para que Bélgica sea considerado como un rival de cuidado en los octavos de final, la forma como consiguió ayer su tercera victoria frente a Corea del Sur resulta más que halagadora.

Ante un conjunto surcoreano que nunca claudica, que tiene músculos fuertes y rápidos y toca bien, es difícil triunfar cuando se tiene un hombre menos en el campo.

Así le sucedió a Bélgica, que llegó al encuentro con más puntos que sus rivales de grupo, pero no por ello con el boleto asegurado.

Corea del Sur, que debía ganar abultadamente para meterse a octavos, entró al juego con las revoluciones altas, siempre punzando las alas belgas, mas no hiriéndolas.

Precisamente en una de estas líneas, la derecha, Bélgica tuvo a uno de sus mejores hombres, Anthony Vanden Borre, un “pelón” que se come la banda en defensa y ataque, y al que ayer le tocó duro contra los veloces avionetas de Corea.

El defensor belga, Jan Vertonghen, segundo a la izquierda, celebra con sus compañeros y afición el tanto que ayer les dio la victoria.  | AP
ampliar
El defensor belga, Jan Vertonghen, segundo a la izquierda, celebra con sus compañeros y afición el tanto que ayer les dio la victoria. | AP

Si no era por sus propias deficiencias a la hora de definir, o porque Courtois se entrometía en el camino del balón, los asiáticos pudieron terminar la primera parte con más esperanzas.

El remate al minuto cinco de Kim Younggwon y al 29’ de Ki Sungyueng dieron cuenta de la propuesta surcoreana.

En el primer período, cuando ostentaba igualdad de jugadores, Bélgica tuvo el 1-0 clarísimo cuando a Dries Mertens le quedó un rechazo ubicado solo frente al marco y la voló.

La falla de Mertens, quien poco después tuvo otra parecida, se hizo más pesada cuando Steven Defour vio la roja a un minuto del descanso.

Parecía que el camino se le empedraría a los belgas, pues ante el ritmo de juego de los surcoreanos, una pieza faltante, y esa pieza, se convertía en tragedia.

Agallas. El fútbol, como cualquier otra disciplina, saca de las personas ese espíritu que enaltece al deporte, y Grecia se metió en casi un cuarto de cancha esperando con prudencia a Corea, más enviando dardos con Divock Origi, un chico de 19 años que mantuvo a la zaga asiática preocupada y atenta.

En una de estas incursiones de Origi, negro picante, el “17” disparó, Kim Seunggyu rechazó, pero el desvió le quedó a Jan Vertonghen, quien marcó el primero y único.

La conquista, que daba aire a los belgas, pero condenaba a los surcoreanos, no cesó la intensidad de los asiáticos, que comenzaron a merodear el área y que tuvieron dos claras con Yong Lee y Keunho Lee, a las que Courtuois, enorme como su tamaño, les dijo que no.

Hazard, estrella belga que ayer estuvo en banca junto a Romelu Lukaku y Vincet Kompany, entró a dos del final, y estuvo cerca de marcar, pero ya el temple de todo el equipo ya había ganado el juego.

  • Comparta este artículo
Deportes

Bélgica selló un pase perfecto a base de temple

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota