Deportes

Ambiente de la apertura demostró que el fútbol une al mundo

Actualizado el 13 de junio de 2014 a las 12:00 am

La fiesta de la inauguración en São Paulo no fue exclusiva para los brasileños

Deportes

Ambiente de la apertura demostró que el fútbol une al mundo

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Como era de esperarse, las camisetas amarillas de los torcedores dominaron el panorama en la entrada a la Arena de Sao Paulo. | EFE

São Paulo, Brasil. La inauguración del Campeonato Mundial 2014 fue una gran fiesta. Y no fue exclusiva para los brasileños.

Aficionados de demasiadas nacionalidades protagonizaron un día feliz y emocionante en el estadio Arena Corinthians de São Paulo, donde se jugó el primer partido del esperado torneo: Brasil-Croacia. Fue la mejor prueba de que el fútbol une al planeta.

Las fotografías capturaron camisas de Neymar al lado de camisas de Ivan Rakitic. Las tomas grabaron la tez morena y de cabello oscuro abrazada de la piel blanca y pelo rubio. Sin duda, hubo un gran sentido de hermandad en el aire.

A ellos se les unieron venezolanos, peruanos, unos valientes argentinos, mexicanos, bosnios, costarricenses y hasta un taiwanés, solo por citar unos cuantos de los países avistados. Todos orgullosamente identificados con sus respectivas banderas. A ninguno le importó que sus equipos no fueran a estar en la cancha.

Uno de esos ticos fue Manuel Obando, quien asistió con su pareja Katherin Obando. Él dijo que este será su cuarto mundial, pero que espera que sea el mejor de todos por estar en el país del fútbol.

De la Sele, cree que es posible dar la sorpresa en el grupo D.

O eso se entendió, entre las sonoros cornetas y los armónicos cánticos de “eu sou brasileiro, com muito orgulho, com muito amor” que se gastaron de ser repetidos.

Superioridad. No obstante, fue evidente que el mar de camisetas amarillas se tragó a todos los demás. Eran demasiadas. Inclusive, daba la impresión de que había mucho más personas de las 61.600 que le caben al reducto.

Las de cuadros rojos y blancos de los croatas reflejaron un buen número de asistentes, pero jamás iban a competir contra los miles de torcedores que en los tres kilómetros de perímetro que montó la policía local parecieron olvidarse de todos las críticas que suscitó la organización y el elevado gasto económico de la Copa.

Sobre ese tema, lo único visible en el área cercana al reducto fue un par de barricadas en las estaciones del metro, pero que solo estaban allí por si se acercaba algún grupo de manifestantes de la oposición.

  • Comparta este artículo
Deportes

Ambiente de la apertura demostró que el fútbol une al mundo

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota