La Sele perdió ante Hungría 1-0 y dejó (más) dudas de cara al Mundial

Por: Andrés Mora 14 noviembre
Pipo está jugando pero no está en su mejor nivel, Dios quiera lo recupere para el próximo año. Foto: AFP / ATTILA KISBENEDEK
Pipo está jugando pero no está en su mejor nivel, Dios quiera lo recupere para el próximo año. Foto: AFP / ATTILA KISBENEDEK

¡Que Dios nos agarre confesados con esta selección! La Tricolor volvió a perder (1-0), ahora, ante Hungría y golpeó la ilusión de los ticos de cara al Mundial de Rusia, para el que falta cada vez menos.

A Oscar Ramírez le quedan 213 (siete meses) días hasta el arranque del torneo en suelo ruso para corregir todo lo que se hizo mal ante España el sábado pasado (que fue mucho) y este martes ante los húngaros, quienes ganaron por un gol porque simplemente no son España, pero pudieron haber metido más goles.

Contra la representación ibérica hubo lamentos, pero todos sabemos que es la todopoderosa y una de las candidatas a quedar campeona del mundo; pero ante Hungría la cosa debía ser diferente. Es una representación que ni fu ni fa en Europa y ni siquiera irá al Mundial.

Leo Moreira se mostró y cumplió cuando tuvo que hacerlo, en el gol hizo la estatua pero no le quedaba de otra. Foto: Balazs Czagany/MTI via AP)
Leo Moreira se mostró y cumplió cuando tuvo que hacerlo, en el gol hizo la estatua pero no le quedaba de otra. Foto: Balazs Czagany/MTI via AP)

La Sele cerró el año con muchas dudas y deudas y ahora solo queda esperar el sorteo mundialista (el 1 de diciembre) para ver si la suerte sigue huyéndole a Costa Rica o se vuelve de nuestro lado.

De lo poquito que se puede rescatar de este segundo amistoso en el Viejo Continente es que Osvaldo Rodríguez se pudo mostrar y que por fin apareció Leonel Moreira en el marco. Ambos tuvieron una actuación aceptable en medio de un equipo, el tico, que no compuso nada.

Ni un pleito fue capaz la Sele de armar en esta gira. Ojalá el Machillo traiga muchas enseñanzas y tenga tiempo de corregirlas antes de agarrar el avión hacia la tierra de los zares.

Costa Rica no aprovechó que la selección de casa tuvo que cambiar su planteamiento apenas a los 10 minutos de juego pues en una jugada en el área tica, Vinícius Paulo y Nagy Dániel chicaron entre ellos y se lesionaron. Ambos salieron de inmediato de cambio.

Hungría no fue un derroche de virtude,s pero pudo haber golpeado en la primera parte, al minuto 37, cuando Ugrai Roland cobró un tiro libre frente al área. Nadie sabe aún si aquello fue remate o pase, pero la cosa es que le llegó directo a Nikolics Nemanja, que con la pierna derecha le cambió la dirección al tiro y lo mandó al fondo del saco de Moreira.

Por lo menos la gente de casa quedó contenta. Foto: AFP / ATTILA KISBENEDEK
Por lo menos la gente de casa quedó contenta. Foto: AFP / ATTILA KISBENEDEK

Se ponía más cuesta arriba el juego para el Macho y su gente porque se cerraron más los húngaros.

Daniel Colíndres apareció muy poco y se volvió a ratificar que Oscar Duarte necesita jugar mucho (muchísimo) más para recuperar su estado. Estuvo muy flojo en estos dos partidos, aunque parece más culpa del que lo puso que de él porque tenía casi ocho meses sin jugar en su club, el Espanyol, por una lesión.

Reacción nula

La reacción de la Sele prácticamente no se dio, aunque se suponía que iba a ser más ofensiva por ir abajo en el marcador.

Más bien al minuto 49 Costa Rica se volvió a salvar cuando Roland cruzó la frágil defensa tica, pero pateó muy suave porque iba cayéndose y la bola le llegó como un confitico a Leonel.

Osvaldo Rodríguez se tuvo confianza con el balón y nunca se escondió, para no estar acostumbrado a vestir la chema de la Sele lo hizo bien. Foto: AFP / ATTILA KISBENEDEK
Osvaldo Rodríguez se tuvo confianza con el balón y nunca se escondió, para no estar acostumbrado a vestir la chema de la Sele lo hizo bien. Foto: AFP / ATTILA KISBENEDEK

La jugada más peligrosa de los ticos llegó al minuto 71 por intermedio de Bryan Oviedo, quien entró a jugar por Cristian Gamboa once minutos antes de esta acción.

Oviedo se tuvo fe y corrió en diagonal frente al área, se acomodó la pecosa en la zurda y mandó el patadón directo a marco, pero con tan mala suerte que apenitas y la llegó a desviar el portero Dibusz Dénes.

Al cierre del juego, Hungría quiso aprovechar algunos espacios que dejó el equipo tricolor por irse al ataque a tratar de empatar, pero Moreira estuvo siempre bien ubicado para resolver.

La escuadra nacional se volverá a reunir en marzo del 2018, cuando se den las últimas dos fechas FIFA para foguearse antes del mundial. Los rivales se conocerán después del sorteo de diciembre en Rusia.

Se espera que para entonces Keylor Navas y Bryan Ruiz ya estén con toda la pata.