Por: Hassel Fallas 10 febrero, 2013

En ningún otro lugar del país viven tantos solteros juntos como en Montes de Oca. En este cantón josefino, uno de cada tres habitantes entre 18 y 65 años no sabe de matrimonio.

Este es uno de los resultados de un análisis de La Nación con datos y variables del Censo del 2011.

Después de Montes de Oca, Tibás es donde más hacen la vida quienes no se han casado.

En contraste, es más difícil hallarlos en Talamanca, Limón, y Sarapiquí, Heredia.

En el país hay 869.000 solteros. El análisis mostró que el 80% tiene entre 18 y 35 años. Y sí, ser soltero es más común entre los hombres: ellos son el 53% del total.

Se debe considerar que, de todos los solteros, y en general de la población, un 10% sería homosexual, según la Asociación Demográfica Costarricense y el Centro de Investigación para América Central de Derechos Humanos.

Cerca de la “U”. En San Pedro, en los barrios aledaños a la UCR, Vargas Araya y Los Yoses viven más de 8.000 solteros, más de la mitad de todos los del cantón de Montes de Oca.

Cuatro de cada cinco de los habitantes de ese distrito no superan los 35 años. “A San Pedro se muda gente de todo el país para asistir a la UCR o a otra de las muchas universidades del cantón. Esa sería una explicación”, manifiesta Irma Sandoval, investigadora del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo).

Existen otros factores. Por sus condiciones de salud, educación y bienestar material, ese cantón es el tercero mejor para vivir, de acuerdo con el índice de desarrollo humano (IDH).

En ese territorio de 15 kilómetros cuadrados de extensión (segundo más pequeño de San José), la tasa abierta de desempleo es de menos de 3%. Casi todas sus viviendas están en buen estado y en siete de cada 10 hay Internet.

“Esos elementos hacen que las personas tengan aspiraciones más altas. El matrimonio podría ser una complicación o innecesario para tener los beneficios de esa relación”, comenta Édgar Gutiérrez, director de la Escuela de Estadística de la UCR e investigador que está detrás del IDH.

Al noroeste de Montes de Oca, en Tibás, la soltería también es popular. Ese cantón es el segundo con más solteros respecto de su población total.

Uno de cada cinco de sus habitantes de 18 a 65 años no lleva anillo de boda. Juntos, suman 16.000 que residen en los ocho kilómetros cuadrados de superficie del cantón, el más pequeño de San José.

Tibás ocupa el lugar 13 en el IDH, su desempleo es de 3,5% y en la mitad de sus viviendas hay conexión a la red de Internet.

Cambios. Cada vez más, los jóvenes extienden la soltería.

Lidia González, investigadora del INEC, confirma que en dos décadas la edad media para casarse pasó de 23 a 29 años en las mujeres y de 26 a 33 años en los varones.

“Las muchachas posponen el matrimonio porque quieren ser profesionales. También, cuanta más educación, menos son los hijos”, añade Sandoval.

Mientras una mujer con más de 15 años de escolaridad tiene en promedio 1,1 niños, otra con 10 años, o menos, tiene el doble.

Entre los hombres ahora es más usual vivir solo, formar un hogar unipersonal, destaca Eugenio Fuentes, sociólogo del INEC.

La mayoría viven en zonas urbanas, en casas o apartamentos. Son el 7% del total de hogares y crecieron a un ritmo de 15% anual entre el 2000 y el 2011. Tienen alta educación y un promedio de 50 años.

“Estos datos reflejan cómo ha cambiado la sociedad costarricense. A los hombres les ha costado más adaptarse, pero los jovencitos van asumiéndolo mejor. En un futuro veremos los efectos”, concluye Sandoval.