Por: Mercedes Agüero 23 mayo

El volcán Poás borró por completo la imagen que de él habían captado millones de cámaras durante más de 60 años. Su transformación empezó el 1° de abril y en menos de 15 días sus erupciones habían desaparecido el domo, una emblemática “montañita” de lava color rojizo que sobresalía junto al cráter.

Un interactivo de La Nación le permite repasar, paso a paso, los cambios del coloso, ubicado en la provincia de Alajuela, durante las primeras tres semanas de actividad.

Además, en el especial podrá interactuar con un gráfico y descubrir cuáles fueron las erupciones más significativas del Poás desde 1910.

Dos mapas lo guían, también, para identificar el área de alcance del material expulsado desde el cráter y los ríos por donde puede correr el lodo.

Mañana, en una segunda entrega, Julia Castro y Rosa María Morera, dos vecinas de Bajos del Toro, cuentan como las recientes erupciones del Poás las han llevado a revivir la intensa actividad del volcán a principios de los 50.