Estadísticos e imagenólogos, entre los que mejor ganan: ¢1 millón al mes

Por: Mercedes Agüero, Diego Castillo 19 marzo, 2015
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Son los responsables de asegurar la calidad de radiografías, ultrasonidos y resonancias magnéticas. Ellos son los imagenólogos y tienen tanta demanda en el mercado laboral que, junto a los estadísticos y archivistas, reciben ofertas de empleo mucho antes de obtener el título profesional.

Los graduados de estas disciplinas no saben lo que es hacer largas filas en una feria de empleo, dejar decenas de currículos o esperar meses por una entrevista de trabajo.

Así las cosas, no se verán imagenólogos manejando un taxi, archivistas contestando un teléfono, ni estadísticos en una tienda ofreciendo tenis para la carrera del fin de semana.

Todos los graduados de estas tres carreras entre el 2008 y 2010 ejercen en su campo. Esa camada la componen 45 estadísticos, 43 archivistas y 35 imagenólogos.

Otras carreras con 100 % de colocación son Microbiología, Optometría, Laboratorista Químico, Educación Religiosa, Educación Técnica en Servicios, Formación General y Odontología.

Las cifras surgen de un análisis de la Unidad de Inteligencia de Datos de La Nación con base en un estudio del Observatorio Nacional de Profesiones del Consejo Nacional de Rectores (Conare).

La información permitió indagar sobre la condición laboral , al 2013, de 74.506 personas que concluyeron sus estudios universitarios entre los años 2008 y 2010.

Entre rayos X. Los imagenólogos dejan las aulas para ir al campo de la radiología, medicina nuclear y radioterapia en hospitales y clínicas públicas y privadas. Su trabajo permite detectar desde una fractura hasta un tumor.

Hacia allí se encaminan María Fernanda Agüero, Raquel Solís y Angelo Meneses, quienes se titularon el 13 de febrero en la Universidad de Costa Rica (UCR). Para ese momento ya habían rechazado, al menos, una oferta laboral.

“Me han llamado de varios lugares, pero antes necesito el título y colegiarme”, relató Agüero.

Los imagenólogos no solo tienen alta demanda, sino que son bien remunerados; ganan más de ¢1 millón al mes, en promedio.

Ricardo Calderón, coordinador de la carrera en la UCR, manifestó que han sacado cinco generaciones de imagenólogos y todos están ubicados.Los de las primeras cuatro promociones trabajan todos en su campo y, de los 18 de la última generación, 12 fueron contratados y seis están cubriendo vacaciones.

El imagenólogo Ulises Jiménez consiguió trabajo menos de un mes después de graduarse. Ulises labora en el Hospital Calderón Guardia, donde crea imágenes del interior del cuerpo de los pacientes. | GRACIELA SOLÍS
El imagenólogo Ulises Jiménez consiguió trabajo menos de un mes después de graduarse. Ulises labora en el Hospital Calderón Guardia, donde crea imágenes del interior del cuerpo de los pacientes. | GRACIELA SOLÍS

En planilla. Los 13 graduados de Archivística en la UCR también dan fe del éxito de su carrera. Ellos son expertos en manejo y conservación de documentos y, para el día de su graduación, el 11 de febrero, ya formaban parte de la fuerza laboral del país.

María Teresa Bermúdez, coordinadora de la carrera de la UCR, explicó que la legislación obliga a las instituciones públicas a contar con un archivo y un profesional en el campo, lo cual favorece el empleo entre los archivistas.

El salario de estos profesionales es de unos ¢740.000 al mes.

Sin fobia a los números. Estadística es otra rama donde profesionales y hasta estudiantes son altamente cotizados. Eso sí, sacar el título implica dejar de lado el miedo a las matemáticas.

“El temor a los números siempre está ahí, pero lo que aleja a la gente es la poca información que existe de lo que hace un estadístico y para qué sirve la Estadística”, opinó Mauricio Campos, poco después de recibir su bachillerato, el 12 de febrero pasado.

Aunque no ha buscado trabajo, Campos ya recibió ofertas para hacer pasantías. “De los nueve que nos graduamos, cuatro ya están colocados”, narró.

El director de la Escuela de Estadística de la UCR, Fernando Ramírez, cree que cada día hay más información y tecnología para encontrarla, por lo que se necesitan profesionales capaces de manejar y analizar grandes conjuntos de datos. Allí entran en juego los estadísticos.

La demanda de estos especialistas está creciendo tanto que la disciplina está destinada a ser una de las profesiones más sexis del siglo XXI y apetecida por universitarios indistintamente del género, aunque los hombres dominan ligeramente.

Finanzas, seguros, pesca, agricultura, educación y hasta psicología son parte de los tantos campos donde se pueden desempeñar estos expertos. Por ejemplo, ayudan a hacer los modelos de pesca y, en agricultura, a elaborar diseños experimentales de cultivos.

Saliendo de la universidad, un estadístico gana ¢1 millón mensual, ubicándose en el puesto nueve entre los mejor pagados de las 107 disciplinas estudiadas.

Colaboró Hassel Fallas