Demanda tiene poco futuro porque Estados Unidos mantiene sanciones contra Zimbabue a causa de las violaciones a los derechos humanos y las libertades fundamentales del régimen del presidente Robert Mugabe, en el poder desde 1980.

 31 julio, 2015

Harare

Zimbabue exigió el viernes la extradición del cazador estadounidense que mató a principios de julio al león Cecil, un ejemplar protegido y estrella del parque natural de Hwange.

Cecil, macho dominante del parque, destacaba por su melena negra poco común y era objeto de una investigación científica sobre la longevidad de los leones de la universidad británica de Oxford, que lo equipó con un collar de seguimiento.

Walter Palmer, un acaudalado dentista estadounidense que mató al león más famoso de Zimbabue, dijo que fue engañado por sus guías locales y que pensaba que estaba cazando dentro de la ley.

"Pedimos a las autoridades competentes su extradición a Zimbabue para que pueda ser juzgado por las infracciones que ha cometido", declaró la ministra de Medio Ambiente de Zimbabue, Oppah Muchinguri.

Lamentó que Palmer no hubiera podido ser detenido en territorio zimbabuense, pues cuando estalló el escándalo "ya había desaparecido rumbo a su país de origen".

Sin embargo, es poco probable que esta demanda tenga éxito.

A diferencia de la Unión Europea (UE), Estados Unidos mantiene sanciones contra Zimbabue a causa de las violaciones a los derechos humanos y las libertades fundamentales del régimen del presidente Robert Mugabe, en el poder desde 1980.

La ministra llegó a acusar al cazador de querer "dañar la imagen de Zimbabue y deteriorar aún más la relación entre Zimbabue y Estados Unidos."

El cazador profesional, Theo Bronkhorst, que acompañó a Palmer durante la cacería dijo este viernes en una entrevista con la AFP que no hizo nada malo.

"No creo que faltara a ninguno de mis deberes, fui contratado por un cliente para organizar una cacería y disparamos a un viejo león macho que, para mí, había superado su edad reproductiva, y no creo haber hecho nada malo", dijo el cazador zimbabuense por teléfono.

Cecil fue presuntamente atraído fuera de la reserva natural en la que se hallaba y abatido con un arco por Palmer.

El tribunal de Hwange imputó a Bronkhorst por "no haber impedido una caza ilegal" y lo puso en libertad vigilada hasta el comienzo de su juicio el 5 de agosto.

La actriz francesa y gran defensora de los derechos de los animales, Brigitte Bardot, pidió el viernes un "castigo" ejemplar para el cazador de Cecil.

"Espero que Estados Unidos responderá a la solicitud de extradición de Zimbabue para que se castigue a este criminal", dijo "BB" en un comunicado. Según ella, la muerte de Cecil y de otros animales protegidos "socava el patrimonio natural de la humanidad y merece un castigo ejemplar".

Las safaris de caza cuestan varias decenas de miles de dólares y son generalmente populares entre una clientela de extranjeros ricos.

Se permite la caza sólo fuera de los parques naturales y únicamente en reservas privadas.

Criticada por muchos, la caza es una fuente importante de ingresos, generando alrededor de 40 millones de dólares por año en Zimbabue, de acuerdo con la autoridad de protección de la vida silvestre y de los parques nacionales.

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