Busque cambios en color, tamaño, forma y aparición de nuevos lunares o pecas

Por: Irene Rodríguez 23 mayo, 2014
Los especialistas en salud piden a la gente que, en caso de notar anomalías en sus lunares, se consulte inmediatamente a un médico. | ARCHIVO.
Los especialistas en salud piden a la gente que, en caso de notar anomalías en sus lunares, se consulte inmediatamente a un médico. | ARCHIVO.

¿Cuántos lunares, manchas y pecas tiene usted? ¿Dónde están? ¿Desde hace cuánto tiempo los tiene? ¿Cuál es su color, tamaño y textura? ¿Han aparecido nuevos lunares? ¿Ha visto en los últimos meses algún cambio en ellos, ya sea en su tamaño, forma o color?

Conocer esas particularidades en nuestra piel, y más aún, estar pendientes de posibles cambios, puede salvar vidas.

Los cambios mencionados pueden alertar de un melanoma, un tipo de cáncer de piel poco común pero muy agresivo, responsable de más del 70% de las muertes por tumores de piel en el mundo.

En Costa Rica se registraron 118 tumores de ese tipo en el 2010 (último año del que hay datos) según el Registro Nacional de Tumores.

Y las muertes no dan tregua: durante el 2012 se produjeron 32 decesos, de los cuales, 21 fueron hombres. Eso implicó 0,89 defunciones por cada 100.000 hombres, en tanto entre mujeres fueron 0,48 fallecimientos por cada 100.000 casos.

“Es un cáncer que se detecta cada tres días, y cada mes, de dos a tres personas mueren por esta enfermedad. Lo bueno es que puede detectarse a tiempo con solo conocer nuestros lunares y manchas, por eso nuestro lema hoy es ‘dése vida, conozca su piel’”, explicó la dermatóloga Aida Lara.

¿Qué hacer? Los médicos resaltan que existe un ABCDE en la composición de los lunares que una persona debe revisar frecuentemente.

La A se refiere a asimetría, si el lunar no tiene forma regular, es decir, si usted partiera ese lunar a la mitad y las dos mitades no son iguales. Si la forma del lunar cambió, también es señal de alerta.

La B hace referencia al borde del lunar, mancha o peca, si son irregulares, desiguales, o poco definidos.

La C es por el color. Si es disparejo, y si tiene sombras o manchas de algún color, o cambios en estos, debe consultar al médico.

La D se refiere al diámetro. Si el tamaño de su lunar es mayor al tamaño de un borrador de un lápiz, podría tratarse de un melanoma.

Finalmente, la E se refiere a evolución, cualquier cambio en un lunar o mancha, o uno nuevo que surja son posibles señales de alerta.

“Tenemos que fijarnos bien frente a un espejo, buscar lunares en donde tal vez no se nos ocurriría buscar, como en la planta de los pies”, agregó el doctor Carlos Álvarez, especialista en Dermatología.

“Este cáncer no provoca síntomas, no arde, ni pica, ni duele, pero la ventaja es que puede verse. Si usted nota cambios en sus lunares y manchas o lunares nuevos, saque una cita en el Ebáis. Entre más temprano salga de dudas, mejor, porque se podrá tratar la enfermedad”, concluyó Álvarez.