Eficacia de inoculación fue de 61%; internamientos bajaron 80%

Por: Irene Rodríguez 8 septiembre, 2014

La vacuna contra el dengue podría estar lista a finales del 2015 o principios del 2016 pues la compañía internacional Sanofi-Pasteur anunció resultados preliminares optimistas.

Su estudio de la fase III (la última, donde se termina de probar la eficacia y la seguridad), hecho en América Latina, mostró una eficacia del 60,8 % y una reducción de las hospitalizaciones.

Por su parte, los efectos adversos fueron principalmente dolor y enrojecimiento en el sitio de la inyección, dolores de cabeza y malestar general.

Esos resultados se presentarán, con un análisis más completo, en una conferencia de enfermedades tropicales en noviembre próximo.

Los resultados son muy superiores a los que se habían mostrado en intentos anteriores, que no superaban el 25 %.

Ya podría hablarse de que se entre en una fase regulatoria para que sea aprobada por autoridades internacionales.

La investigación de esta vacuna lleva más de 20 años. El virus del dengue tiene cuatro serotipos (variantes), y una vacuna debe atacar los cuatro para ser eficaz.

El mosquito Aedes aegypti es uno de los transmisores del dengue. | ARCHIVO
El mosquito Aedes aegypti es uno de los transmisores del dengue. | ARCHIVO

“Debemos realizar análisis más detallados. La fase regulatoria puede durar entre un año y un año y medio. Podría haber una vacuna a fines del 2015 o principios del 2016”, dijo Sandra Besada, directora médica para Latinoamérica del proyecto dengue de Sanofi-Pasteur.

La vacuna experimental consta de tres dosis; se probó en 20.785 personas entre los 9 y 16 años en 20 ciudades de Brasil, Colombia, Honduras, México y Puerto Rico.

Las edades de los participantes se deben a que estudios anteriores ya habían demostrado eficacia y seguridad en pacientes adultos.

El tener un estudio en América Latina hace que las condiciones para él sean muy similares a las de la enfermedad en Costa Rica.

“El desarrollo de la vacuna exige que se evalúe en diferentes escenarios epidemiológicos. Un estudio en Latinoamérica nos ayuda a entender la conducta de la enfermedad en nuestros países y a prever cómo impactaría una vacuna en ellos”, recalcó Besada.

Evidencia. Las conclusiones son similares a las de un estudio realizado en Asia , y cuyos resultados se mostraron en julio. En América Latina, la eficacia general fue de cuatro puntos porcentuales más que en Asia; no obstante, esta diferencia se considera muy cercana.

Otra de las similitudes con el estudio de Asia es que la eficacia fue más baja con el serotipo 2. La eficacia contra el serotipo 1 fue de más del 50 %; en el serotipo 3 fue de 74 %, y en el 4 llegó a 78 %. En el serotipo 2, la eficacia fue del 42%.

“Como compañía, Sanofi está investigando qué sucede con el serotipo 2, pero aún no tenemos una razón de la diferencia. Sin embargo, un 42 % de eficacia ya es muy alto”, añadió Besada.

En Costa Rica, María Ethel Trejos, directora de Vigilancia Epidemiológica, del Ministerio de Salud, opinó que la eficacia de la vacuna no es muy alta, pero su impacto puede ser apreciable dado que no existe otra vacuna contra el dengue.

Sin embargo, los especialistas son claros en que la vacuna solo puede ser una medida alternativa, no la única. La eliminación de criaderos, la educación a la población y el no tener agua estancada siguen siendo vitales para que el virus no sea un problema de salud pública.

Trejos indicó que el ingreso de una vacuna de este tipo toma su tiempo, pues primero deben finalizar los estudios, y después hay que determinar a cuáles grupos se les pondría la vacuna, en qué momento y qué precio tendrá. Por último, debe hacerse un análisis para conocer su viabilidad.