Su consumo moderado combate la rigidez arterial y la presión alta

Por: Monserrath Vargas L. 12 enero, 2015
Sarah Johnson es la coordinadora de esta investigación realizada en Estados Unidos. | FLORIDA STATE UNIVERSITY
Sarah Johnson es la coordinadora de esta investigación realizada en Estados Unidos. | FLORIDA STATE UNIVERSITY

Consumir una taza de arándanos al día puede ayudar a combatir la rigidez arterial y la presión alta, padecimientos asociados con enfermedades cardiovasculares, como infartos o derrames cerebrales.

Esta ayuda es principalmente notoria en mujeres que ya pasaron la menopausia.

Así lo asegura un estudio realizado por el Center for Advancing Exercise and Nutrition Research on Aging –entidad dedicada a investigar cómo influyen la nutrición y el ejercicio en el envejecimiento de las personas– y una investigadora de la Universidad Estatal de Florida, en Estados Unidos.

Los científicos descubrieron que el consumo diario de esta pequeña fruta ayudó a mujeres posmenopáusicas a mejorar su salud cardiovascular.

“Una vez que las mujeres pasan por la menopausia, esto las pone en un riesgo aún mayor ante cualquier enfermedad cardiovascular”, apuntó Sarah Johnson, investigadora principal de este estudio.

“Nuestros hallazgos sugieren que con la adición de un solo alimento a la dieta, los arándanos, se pueden mitigar los efectos cardiovasculares negativos que a menudo se producen como consecuencia de esa etapa”, añadió.

Experimentación. La investigación se efectuó durante ocho semanas con 48 mujeres posmenopáusicas que mostraron inicios de hipertensión.

Al azar, algunas fueron escogidas para recibir 22 gramos de polvo de arándano –el equivalente a una taza de esta fruta– mientras que las demás obtuvieron 22 gramos de un placebo.

Al final del periodo evaluado, quienes recibieron el polvo de arándanos redujeron en 5% su presión arterial sistólica y en 6 % su presión arterial diastólica, mientras que no se observaron variantes en quienes recibieron el placebo.

Además, quienes consumieron arándanos obtuvieron una reducción de 6,5% en la rigidez arterial (importante biomarcador en la evaluación de riesgo cardiovascular).

La investigadora Johnson resaltó el aporte de esta investigación puesto que, aunque anteriormente se había registrado la utilidad de los arándanos, solo ahora se comprueba que con comer pequeñas cantidades de la fruta se pueden tener medios para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Los arándanos también han sido destacados por un alto poder antioxidante, que potencia el sistema inmunitario y baja el riesgo de desarrollar cáncer.