Por: Irene Rodríguez 5 octubre, 2014

Una vez que los investigadores del Centro de Biología Celular y Molecular de la Universidad de Costa Rica (CBCM-UCR) y del Hospital Nacional de Geriatría concluyan su investigación sobre la genética del alzhéimer, les espera otro reto.

Junto con el Instituto de Investigaciones Psicológicas de esa misma casa de estudios, los expertos comenzarán a buscar las relaciones entre genética y ambiente (y su interacción) en las demencias de los costarricenses.

“Se trata de ver las dos vertientes; no todo es genética, pero tampoco todo son los factores ambientales. Se trata de ver cómo confluyen para estudiar ambas cosas juntas. Para eso contamos con la colaboración de Mónica Salazar, quien lleva ya bastante tiempo de investigar los factores ambientales”, manifestó Henriette Raventós, genetista del CBCM-UCR.

Aún no hay fecha exacta para el inicio de esta colaboración, pero ya se han tenido varias conversaciones.

Las pruebas de sangre son parte importante del estudio. | ARCHIVO
Las pruebas de sangre son parte importante del estudio. | ARCHIVO

“Vamos a tratar de ver cómo confluyen ambas cosas. No podemos cambiar los genes con los que nacimos, pero sí ver si algunos hábitos o factores ambientales pueden modificar las expresiones genéticas y hasta qué punto. Así podríamos saber mejor cómo trabajar”, manifestó la especialista.

Para Raventós, estos datos, en conjunto con los de las pruebas genéticas –de grasa, de colesterol y de índice de masa corporal–, ayudarán a una mejor comprensión del alzhéimer y de otras demencias en Costa Rica.

“No podemos tomar decisiones país si antes no conocemos cómo está este trastorno en el país ni cómo interactúa; por eso, esto es de vital importancia”, concluyó la genetista.