Por: Monserrath Vargas L. 19 julio, 2014
Luis Alberto Núñez fue uno de los beneficiados. | MARCELA BERTOZZI
Luis Alberto Núñez fue uno de los beneficiados. | MARCELA BERTOZZI

La donación de unas 240 sillas de ruedas se propone mejorar la calidad de vida de niños, jóvenes y adultos ticos de escasos recursos.

Los responsables de la iniciativa son el Club Rotario San Pedro-Curridabat, la Fundación Curridabat y The Wheelchair Foundation , organización no gubernamental que tiene como objetivo dotar de estas sillas a gente que las necesita, mas no dispone de los medios económicos para adquirirlas.

La entrega se hizo ayer, en las instalaciones del Estadio Lito Monge, en Curridabat.

Además de los beneficiarios, asistieron 10 jóvenes voluntarios estadounidenses. El grupo fue encabezado por Don Routh y su hijo Josh, quien también tiene una discapacidad.

Según explicó Cristina Rivera, directora de proyectos de la Fundación Curridabat, los beneficiados fueron escogidos mediante referencias del Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare), personas de la comunidad y los Clubes Rotarios de provincias.

“Cada persona llegó por sus propios medios”, comentó Rivera.

Los beneficiados son del sector josefino y de otras regiones como Heredia y Turrialba.

Una de las que resultó favorecida fue la señora María Eugenia Calderón, vecina de Aquiares de Turrialba. Ella se mostró muy feliz por la silla para su hija, Jennifer González, de 11 años.

“Para mí fue de bendición, porque ella tenía una sillita que estaba ya en las últimas. Jennifer está muy contenta. En la otra silla, los piecitos ya le pegaban casi que al suelo. Ahorita que estamos en la casa, me está pidiendo que por favor salgamos al camino a probarla”, comentó la mujer.