Consumida con moderación, mejora la oxigenación del tránsito sanguíneo y aporta nutrientes

 5 abril, 2014

Tomar sangría es una buena excusa para compartir con amigos, la pareja o la familia, al mismo tiempo que el organismo recibe una buena inyección de vitaminas y nutrientes.

Es una bebida de origen ibérico, hecha a base de vino tinto, fruta picada y algún licor. Se caracteriza por su capacidad de combinarse con distintas frutas: desde ácidas, como la naranja y el limón, hasta las dulces, como la manzana, el melocotón y cereza.

Según un estudio del Hospital Clinic de Barcelona y la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición, su consumo moderado tendría efectos positivos en el sistema cardiovascular. “El vino tinto mejora la oxigenación del tránsito sanguíneo”, dijo la doctora de la clínica de la Universidad de Iberoamérica, Carolina Villalobos.

Según la nutricionista Cindy Mora, el vino tiene un aporte bueno para el corazón, pero no se debe abusar. “Hay que tener cuidado con las calorías y el azúcar. Siempre lo más recomendable es que las personas consuman la fruta en su estado natural”, dijo Mora, quien asegura que, aparte de ser una bebida refrescante, el vino y las frutas que contiene le aportan al cuerpo vitamina C y antioxidantes, además de los efectos relajantes. “Es preferible una sangría a una cerveza”, aseveró Mora.

Las expertas coinciden en que debe tomarse moderamente y cuidar la cantidad de azúcar y gaseosas que se le añaden.

Etiquetado como: