Expertos dicen que no hay evidencia científica para el mito de la panza ‘birrera’

 4 octubre, 2014
Estudios efectuados en España han demostrado que la cerveza, incluso la que no contiene alcohol, también tiene un efecto protector ante varios padecimientos, especialmente las enfermedades cardiovasculares. | FREEIMAGES.
Estudios efectuados en España han demostrado que la cerveza, incluso la que no contiene alcohol, también tiene un efecto protector ante varios padecimientos, especialmente las enfermedades cardiovasculares. | FREEIMAGES.

Montevideo, Uruguay. El País/GDA. “El consumo moderado de cerveza junto a una dieta sana, como la mediterránea, ayuda a prevenir complicaciones cardiovasculares mayores como un infarto de miocardio o un accidente vascular cerebral” dijo el doctor Ramón Estruch, del Hospital Clínic de Barcelona.

Estruch y un grupo de investigadores de la Universidad de Barcelona y del Centro de Investigación Cardiovascular (CSIC-ICCC), resaltaron los posibles beneficios de la cerveza en la salud cardiovascular y la nutrición, así como para prevenir el envejecimiento celular y la obesidad.

Las conclusiones fueron presentadas en el VII Congreso Europeo sobre Cerveza y Salud, celebrado en Bruselas (Bélgica) con 160 expertos internacionales.

Durante su presentación, Estruch afirmó que trabajos desarrollados en España mostraron que también la cerveza sin alcohol tiene un efecto protector ante enfermedades cardiovasculares (ECV).

La directora del CSIC-ICCC, Linda Badimón, destacó que la ingesta moderada de cerveza puede “favorecer la función cardíaca global”.

Los polifenoles, unos compuestos que se encuentran mayoritariamente en alimentos de origen vegetal y también en la cerveza, son los que pueden reducir los riesgos de padecer ECV y cáncer, debido a sus propiedades antioxidantes, aseguró, por su parte, Rosa Lamuela, de la Universidad de Barcelona.

“En la cerveza hemos encontrado hasta 50 tipos de polifenoles que, ingeridos en el organismo, tienen efectos beneficiosos sobre la presión arterial, los lípidos o la resistencia a la insulina”, añadió.

Respaldo internacional. Al congreso asistieron además facultativos de centros de investigación de Alemania, Irlanda, Rumanía, Italia, el Reino Unido y Holanda.

La doctora de Salud Pública en el Reino Unido, Kathryn O’ Sullivan, desmintió la creencia de que la cerveza causa “barriga cervecera” y enfatizó que no hay ninguna base científica para afirmar tal cosa.

Explicó que el consumo excesivo de cualquier tipo de alcohol puede llevar al aumento de peso, pero no si se hace de forma moderada.

La rehidratación que proporciona la cerveza a los deportistas, tras realizar ejercicio, fue otro aspecto destacado en la jornada científica.

El doctor Manuel Castillo Garzón dijo que la cerveza, al contrario de otras bebidas alcohólicas, aporta poca cantidad de alcohol, mucha cantidad agua (95%) y potasio, por lo que es apta para la rehidratación de atletas de alto rendimiento.

Dado que el ejercicio prolongado aumenta el riesgo de enfermedades en vías respiratorias superiores, la cerveza se plantea como una complemento alimenticio favorable, al reducir su inflamación e infección por su contenido de polifenoles, resaltó Johannes Scherr, del Hospital Técnico de Múnich .