Por: Patricia Recio 15 agosto, 2016
En el Hospital México se les da una bolsita de recuerdos a las mujeres sufrieron una pérdida.
En el Hospital México se les da una bolsita de recuerdos a las mujeres sufrieron una pérdida.

La mayoría de las veces, las historias de parto, a pesar del dolor y el cansancio, tienen un final feliz por el inicio de una vida. Sin embargo, también hay historias con otro desenlace.

Para esos casos es que los hospitales San Juan de Dios y México habilitaron un protocolo que intenta ayudar a las pacientes a enfrentar su pérdida.

El primer paso es separarlas de las mujeres que están con sus recién nacidos, pues en casi todos los centros médicos ambas comparten aún el mismo espacio. De acuerdo con Silvia Moss, enfermera obstetra a cargo del proyecto en el San Juan de Dios, la iniciativa surgió después de escuchar a algunas mujeres cuyos bebés nacieron muertos o fallecieron poco después de nacidos.

Les manifestaron que no querían escuchar el llanto de otros niños ni los latidos de los monitoreos fetales, cuando ellas no tenían consigo a sus hijos.

Tras una serie de talleres en los que pudieron recopilar estas y otras experiencias, se habilitó un cuarto en el área de Ginecología.

Además, añadió Moss, se les brindan terapia y talleres donde comparten sus vivencias.

En ese hospital también les permiten, a quienes lo deseen, pasar tiempo con su bebé fallecido antes de trasladarlo a la morgue.

“A veces, por la condición de la mamá, al bebé lo enterraban y ellas, por estar en el hospital, no lo podían conocer, lo que les dificultaba iniciar el proceso de duelo”, explicó Moss.

En el México, las pacientes reciben una bolsa de memorias, que incluye una foto del niño (si lo desean), una tarjeta, la imagen de un angelito, una vela y una semillita para que la siembren.

Saray Torrente, encargada del Área de Salud de la Mujer en ese centro médico, informó de que también procuran que estas mujeres permanezcan en compañía de un familiar y reciban atención psicológica.