Médicos deben ver evolución antes de pensar en detalles de la posible separación

Por: Irene Rodríguez 12 diciembre, 2015
Evelyn Badilla y Stallin Núñez son los padres de Samuel y Ezequiel, los siameses que nacieron ayer martes a las 35 semanas de gestación. Ellos son oriundos de Fila Pinar de Coto Brus, a unos 30 km de San Vito. | GABRIELA TÉLLEZ
Evelyn Badilla y Stallin Núñez son los padres de Samuel y Ezequiel, los siameses que nacieron ayer martes a las 35 semanas de gestación. Ellos son oriundos de Fila Pinar de Coto Brus, a unos 30 km de San Vito. | GABRIELA TÉLLEZ

Con su llegada al mundo, este viernes en la mañana, los siameses Samuel y Ezequiel Núñez Badilla confirmaron la buena noticia que arrojaban los ultrasonidos y una resonancia magnética antes de que nacieran: no comparten tejidos vitales en su cerebro y esto facilitaría una eventual separación.

Los análisis mostraron que comparten solamente el cuerpo calloso, estructura que se encuentra en lo profundo del cerebro, conecta los hemisferios derecho e izquierdo y coordina las funciones de ambos.

Empero, aún faltan otros análisis para determinar con toda precisión las dimensiones de la unión. “Aunque es una extensión que cubre la parte trasera y un poco de la parte lateral, su posición es muy favorable, ambas caritas pueden verse bien y pueden manejarse para sus chequeos de salud”, explicó este viernes Ana Yancy Barrientos, neonatóloga que atiende el caso.

No obstante, aún no es factible determinar la fecha de una posible separación. Primero, debe esperarse a que los bebés se estabilicen, ya que, al ser prematuros, necesitan oxígeno complementario. Luego se examinarán las características de su unión y un equipo interdisciplinario decidirá cuándo y cómo separarlos.

“Con los neonatólogos especialistas, hemos hablado de que no es necesario hacer la separación ya. Es posible que sea mejor esperar un tiempo”, aseguró Danilo Medina, jefe de Gineco-Obstetricia del Calderón Guardia.

El nacimiento. Evelyn Badilla, la madre de Samuel y Ezequiel, fue internada el jueves para control y, en la madrugada del viernes, comenzó con contracciones y entró en labor de parto.

El alumbramiento se dio a las 9:58 a. m. del viernes, sin complicaciones; los siameses tuvieron un peso conjunto de 4.725 gramos. “El parto fue una cesárea normal. Los bebés lloraron fuerte y tuvieron buena respiración. La madre está en buen estado, en recuperación”, dijo Medina.

Los hermanos están en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, donde reciben oxígeno, aunque respiran por sí mismos.

Los siameses se originan como cualquier otro parto de gemelos idénticos: un solo óvulo se fecunda y, por razones desconocidas, se divide en dos, cada uno con su propio cordón umbilical. Solo que, en estos casos, la división no ocurre en el día 10 de gestación, sino más bien cerca del día 13, con lo que el proceso no se completa y ambos bebés comparten uno o más tejidos u órganos.

Solo el 2% están unidos por la cabeza (como Samuel y Ezequiel); el 73% comparten tórax; el 13%, espalda, y el 6%, pelvis.