Aunque se consideran períodos de descanso, los días libres implican para muchas personas estrés por realizar otras actividades.

Por: Irene Rodríguez 27 diciembre, 2017
Los especialistas piden desconectarse del todo del trabajo para poder disfrutar de las vacaciones.
Los especialistas piden desconectarse del todo del trabajo para poder disfrutar de las vacaciones.

La idea de tomar vacaciones es simple: descansar, relajarse, hacer actividades diferentes, poder ir a lugares que queríamos visitar y compartir con gente querida. Y todo, con el fin de evitar el estrés. Sin embargo, las tensiones suelen ser compañeras de viaje en muchos casos.

Es una realidad, al punto de que la Psicología ya le dio un nombre: "el bajón vacacional" o "tensión de vacaciones". y se caracteriza por un nivel mayor de estrés o de ansiedad. En ocasiones también se dan síntomas como dolores de cabeza o estómago y gastritis.

¿A qué se debe? Una publicación del Colegio de Psicólogos de España señaló que hay dos tipos de personas que principalmente presentan este estrés de época. Por un lado, están quienes no logran desconectarse del trabajo y pasan pensando en sus labores todo el tiempo. Y, por otro, quienes cargan su agenda de vacaciones de tantas actividades que no se dan tiempo para el descanso y la relajación.

Sobre el primer grupo, en España, una encuesta realizada en el 2012 por la firma Randstand reveló que un 34% de los trabajadores no cree que la empresa pueda seguir adelante sin su labor, un 30% afirma recibir llamadas o contestar correos sobre temas de trabajo durante estos días, un 24% tenía la impresión de no haber dejado todo el trabajo listo antes de su período de descanso y un 8% no toma más de cinco días de vacaciones seguidos por miedo a que en la oficina se compliquen las cosas durante su ausencia.

"Hay personas que, pese a los múltiples beneficios de las vacaciones para la salud, más bien sienten ansiedad y estrés cuando las toman. Esto afecta su salud física y la salud emocional de quienes están a su alrededor", indica la presentación de la encuesta.

De acuerdo con los especialistas, muchas de estas personas pueden catalogarse como adictas al trabajo, y es recomendable que busquen ayuda profesional para que puedan separar su vida personal de su vida de trabajo y así disfruten de sus momentos libres.

"No es solo un asunto de aprender a disfrutar de los días libres. Es que las vacaciones te dan beneficios a la salud del corazón y te recargan de energía. No tomarlas puede ser perjudicial para la salud y más bien puede enfermarte a largo plazo", manifestó Elisa Sánchez, presidenta del Colegio de Psicólogos de España en la presentación de los resultados.

El segundo grupo, el de quienes cargan su agenda de actividades sin dejar tiempo para el descanso, también es perjudicial para los niveles de estrés y para la salud.

"Tenemos que decidir si realmente queremos madrugar para conocer cinco museos", indicó Sánchez.

La psicológa costarricense Mariana Ávalos opina en la misma línea: "Es normal que durante estos días queramos ir a todos los lugares que queremos conocer o revisitar, es normal que queramos reunirnos con todo el mundo o que busquemos hacer todos los mandados que durante los días de trabajo no podemos hacer, pero también hay que dejar espacio para descansar de verdad. Sí, es cierto que necesitamos vacaciones de las vacaciones".

La especialista añade que, en el caso de nuestro país, el período de fin de año también tiene un componente que añade estrés: la gran cantidad de gente que tiene días libres y busca irse para las playas u otros lugares de recreo y esto causa un aumento en el tráfico.

"Yo puedo estar muy feliz porque voy, por ejemplo, para Guanacaste, pero al mismo tiempo hay personas que tienen el mismo destino de viaje, y lo que iba a ser un trayecto de unas tres o cuatro horas dura el doble. Esto hace que muchas personas se estresen", manifestó la especialista.

La psicóloga opina que, de ser posible, es necesario dejar un día –o de lo contrario una mañana o una tarde– únicamente para descansar y "no hacer nada".

"Y es en serio no hacer nada. No es pasar pensando '¡uy, podría estar visitando a tal amigo!' o '¡uy, podría estar lavando las cortinas!'", enfatizó la psicóloga.

¿Qué hacer para 'atacar' esta tensión?

Tanto el Colegio de Psicólogos de España como Ávalos tienen recomendaciones para que las personas puedan manejar los niveles de tensión durante esta época y puedan, en realidad, dedicarse al descanso, la relajación y actividades diferentes.

Los especialistas también indican que estas recomendaciones pueden variar según la edad de la persona, su condición de salud, sus gustos o si hay niños pequeños o adultos mayores en la familia, pero, en términos generales, sí hay pautas que pueden seguirse para prevenir o combatir la tensión en esta época.

  • Planifique con tiempo su trabajo en los días previos a las vacaciones, de manera que todo esté listo antes de que salga a sus días libres. Si es necesario, envíe correos para avisar a las personas con las que trabaja más de cerca que estará fuera por unos días.
  • Desconéctese del trabajo: no atienda el teléfono a compañeros, jefes o proveedores y no revise el correo electrónico laboral. En la oficina pueden sobrevivir sin usted.
  • Si va a salir del país o va lejos de casa, programe sus vacaciones con suficiente tiempo para que no le agarren prisas, especialmente si va a lugares muy cotizados este fin de año. 
  • Deje tiempo para la improvisación y los imprevistos. Por más planeados que estén estos días, no siempre salen como se quiere.
  • Reserve un día para simplemente descansar en casa. Si no es posible, reserve una mañana o una tarde.
  • No se cree expectativas irreales de sus vacaciones, ni de todas las actividades que podrá hacer. Tendrá más tiempo que en los días de trabajo, pero cada día seguirá teniendo solo 24 horas y no es infinito.
  • Trate de no poner cosas en horarios muy rígidos.
  • No piense en todas las cosas que "tiene que hacer" durante las vacaciones, para así no verlo como imposición, vealo como un "me gustaría hacer".
  • Pase tiempo con familia y amigos, pero también busque momentos en solitario.
  • No se sienta forzado a realizar actividades o ir a todas las reuniones sociales.
De regreso al trabajo

El regreso a la vida laboral después de las vacaciones también corre el riesgo de ser muy estresante, pues nuevamente la persona debe ajustarse a un nuevo horario que implica levantarse temprano, luchar contra el tráfico y encarar las obligaciones propias de su ocupación laboral.

Cuanto más largas hayan sido las vacaciones o más diferentes a su actividad cotidiana, mayor es el ajuste a la vida laboral.

Las recomendaciones de los psicólogos son dormir lo más posible la noche anterior, dejar la ropa lista con bastante antelación y salir de casa temprano para evitar el tráfico en las calles.

"La ventaja de las vacaciones de fin de año es que con un año nuevo llega una nueva motivación y la persona se siente renovada para comenzar el año, esto debemos aprovecharlo a nuestro favor al volver al trabajo, para que así el golpe de 'volver a la realidad' sea menor", concluyó Ávalos.