Esta condición dificulta el paso de la sangre y podría exponer a infartos

Por: Irene Rodríguez 12 octubre
Un desayuno balanceado puede incluir una torta de huevo combinada con algunos vegetales.
Un desayuno balanceado puede incluir una torta de huevo combinada con algunos vegetales.

Una nueva investigación nos da más razones para desayunar bien: el saltarse esta primera comida del día puede endurecer las arterias y generar un mal llamado arteriosclerosis.

Esta condición haría que se dificulte el paso de la sangre y que aumente el riesgo de sufrir un infarto.

Además, quienes evitan desayunar tienen más riesgo de presentar una circunferencia de cintura mayor (es decir, mayor obesidad abdominal), una presión arterial elevada y más niveles de lípidos y glucosa.

La investigación, desarrollada por la Asociación Estadounidense de Cardiología, fue publicada recientemente en la revista Journal of the American College of Cardiology.

"Las personas que regularmente se saltan el desayuno por lo general tienen un estilo de vida poco saludable. Este estudio pone en evidencia que solo cambiar este mal hábito puede reducir el riesgo de enfermedades del corazón", manifestó en un comunicado de prensa Valentin Fuster, autor principal del estudio.

Los investigadores examinaron a hombres y mujeres libres de enfermedades cardiovasculares o males crónicos. A todos se les hizo un cuestionario donde se les preguntó sobre sus prácticas a la hora de comer. Los patrones del desayuno se basaron en la cantidad y tipos de alimentos en esta primera comida del día.

Los científicos identificaron tres grupos: quienes no desayunaban o solamente se tomaban una taza de café, té o jugo; los que consumían más del 20% de la alimentación del día durante el desayuno y quienes comían entre un 5% y un 20% de su alimentación diaria en la mañana.

De los 4.052 participantes, el 2,9% se saltaba el desayuno, el 69,4% ingería entre el 5% y el 20% de los nutrientes del día en esta comida y el 27,7% sí tomaban un desayuno fuerte (más del 20% correspondiente a la dieta diaria).

El endurecimiento de arterias se observó más entre quienes se saltaban el desayuno. Ese grupo también registraba niveles de azúcar más altos, más lípidos y mayor obesidad abdominal.

Además, quienes no desayunaban tenían, en general, peores hábitos en las otras comidas y eran más dados a fumar y a no ejercitarse.

En un comentario editorial que acompaña al estudio, Prakash Deedwania, médico de la Universidad de California en San Francisco, destacó la importancia de alimentarse bien desde el inicio del día.

"Entre el 20% y el 30% de los adultos no desayuna y esto se asocia con la creciente prevalencia de obesidad y anomalías cardiometabólicas. Aunque muchas personas que omiten el desayuno buscan perder peso, generalmente logran todo lo contrario, pues comen más alimentos poco saludables durante el día", cita el documento.

Más evidencia

Este no es el único estudio que resalta la importancia de un buen desayuno. Son varias las investigaciones que muestran que esta primera comida ayuda a "administrar" el hambre durante el día, regula los antojos y nos frena a comer de más. Asimismo, impulsa la fertilidad, proporciona mayor concentración y mejor rendimiento laboral.

De acuerdo con estos documentos, no desayunar se asocia con el síndrome metabólico (colesterol alto, hipertensión y obesidad abdominal), diabetes y males cardíacos.

Además, un análisis realizado por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, en el 2015, halló que no desayunar sube en un 21% las posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2, una afección crónica que se desencadena cuando el organismo pierde su capacidad de producir suficiente insulina o de utilizarla con eficacia.

En julio del 2013, otro trabajo de la Universidad de Harvard concluyó que el 27% de quienes se saltaban el desayuno tenían más posibilidades de sufrir un infarto o morir de un mal cardíaco. Los científicos detectaron que el mal augurio es indistinto para adultos o adolescentes: a todos les hace daño no desayunar.