Problemas de circulación por exceso de grasa comienzan en el pene, pues venas y arterias son más angostas ahí.

 21 abril, 2016

No solo es un problema de cama y con la pareja. Si esa dificultad para conseguir o mantener la erección se vuelve una constante durante varios meses y además el hombre no lleva un estilo de vida saludable, la disfunción eréctil podría ser la antesala de un infarto o derrame cerebral en unos cuatro o cinco años.

Esto se debe a que las venas y arterias más pequeñas se encuentran en el pene. Entonces, cuando una persona tiene un alto consumo de grasas y azúcares, baja ingesta de frutas y verduras y, además de eso, su actividad física es poca o nula, con el tiempo se acumulan placas de grasa y calcio en las arterias que poco a poco dificultan el paso de la sangre. Los primeros lugares en afectarse son las venas y arterias más delgadas.

Sin una buena circulación el pene no puede mantener una buena erección. Si el problema se deja así y los estilos de vida no cambian, las placas se acumularán en arterias mayores y dificultarán el paso de la sangre hacia el corazón y el cerebro, con lo que podrían venir infartos o derrames.

"La disfunción eréctil no es solo un asunto del pene. Es un problema de todo el individuo. Nada hacemos recentando una pastilla si no cuidamos el resto del cuerpo. Si la persona no hace actividad física y no come bien, el problema de fondo va a seguir y puede volverse peor", explicó el urólogo José Ardón.

Emociones en juego. Una disfunción puede ser consecuencia –y a la vez causante– de problemas emocionales. Cuando el hombre sufre depresión o ansiedad, problemas con su pareja, o está presionado por tener un buen desempeño sexual, las dificultades de erección son más frecuentes.

La disfunción eréctil debe afrontarse en pareja, pues afecta a las dos personas.
La disfunción eréctil debe afrontarse en pareja, pues afecta a las dos personas.

"Cuando usted está angustiado por presiones, tensiones en el trabajo, con cansancio, con temor a un embarazo o a contraer una enfermedad de transmisión sexual, o más bien está buscando un embarazo y se teme infertilidad, cuando hay problemas con la pareja o en cualquier otra área, o usted se presiona a sí mismo para tener el mejor desempeño, todos esos factores aumentan el riesgo de una disfunción eréctil", manifestó el psiquiatra Jose Luis Salas.

Esto se magnifica si la persona tiene algún tipo trastorno depresivo o de ansiedad.

Por estas razones, el tratamiento de una disfunción eréctil involucra cada vez más a psicólogos o psiquiatras, pues las causas emocionales tienen gran impacto y podrían generar, a su vez, más ansiedad y angustia.

Asimismo, mucha angustia o ansiedad podrían ser disparadores de la eyaculación precoz.

"Si usted está muy preocupado por tener o mantener una erección, puede salirse de control y terminar eyaculando muy pronto", aseveró Ardón.

Los especialistas manifiestan que el secreto está en tener una alimentación baja en grasas y azúcares y alta en frutas y verduras, hacer 30 minutos de actividad física al día, lograr una buena comunicación con la pareja, trabajar en el autoestima y acudir al médico o psicólogo si ve problemas.

Lo más importante es recordar que usted no es la única persona afectada. Por el contrario, este tipo de disfunción puede sufrirla cualquier hombre, independientemente de la edad.