Educación es el medio para dotarlos de oportunidades, dice activista indio

Por: Alejandra Vargas M. 20 julio, 2015
Satyarthi tiene 30 años en esta a lucha y su organización Bachpan Bachao Andolan ha liberado a 83.000 niños de 144 países de la esclavitud, ayudándoles en su rehabilitación. Ha sido víctima de varios intentos de asesinato. | CRÉDITO ROLF SCHULTES/LINDAU NOBEL LAUREATE MEETINGS
Satyarthi tiene 30 años en esta a lucha y su organización Bachpan Bachao Andolan ha liberado a 83.000 niños de 144 países de la esclavitud, ayudándoles en su rehabilitación. Ha sido víctima de varios intentos de asesinato. | CRÉDITO ROLF SCHULTES/LINDAU NOBEL LAUREATE MEETINGS

El mundo a veces puede ser cruel y hasta hipócrita. Prueba de ello es que hoy, cuando nos preciamos de estar “más conectados” entre todos, somos testigos pasivos de que 168 millones de niños sean esclavos, víctimas de la prostitución y del trabajo infantil (120 millones de ellos, menores de entre 5 y 14 años).

Además, 250 millones de menores de 18 años son analfabetos, y 58 millones no han entrado nunca a un aula.

“El mundo no puede aspirar a ser un lugar de paz si no ofrece libertad y educación a sus niños. Debemos cambiar. No puede ser que se invierta más en armamento militar que en el bienestar infantil”. Con ese mensaje, Kailash Satyarthi , Nobel de la Paz del 2014 , impactó a 64 galardonados con otros premios Nobel en un encuentro anual en Lindau , Alemania.

Según él, con solo ¢22.000 millones anuales (unos ¢11,8 billones) podría educarse a todos los niños. Esto equivale a dedicar solo 4,5 días de la inversión militar anual en el mundo.

“Todos fuimos niños, pero sin educación no seríamos las personas que somos. Si no fuera por ella (la educación), no podríamos soñar con lograr cambios en la sociedad y en el mundo. La educación es poder y es la clave de la sostenibilidad, la equidad y el desarrollo”.

”Sin embargo, hay niños y jóvenes de diversos países que no tienen acceso a la educación. Debemos pensar en ellos. Se dice que es un derecho universal, pero... ¿en verdad la educación es gratuita para los niños pobres?”, preguntó Kailash Satyarthi, al apuntar a que estudiar implica ciertos gastos, como el uniforme y los útiles escolares, gastos que muchos padres no pueden hacer.

Desde su visión, “la educación y la lógica científica pueden convertirse en las herramientas más efectivas para combatir el fanatismo religioso y la intolerancia cultural”.

Satyarthi lleva 30 años en esta a lucha, y su organización, Bachpan Bachao Andolan ( Save Childhood Movement ), ha liberado a 83.000 niños de 144 países de la esclavitud y ha ayudado en su rehabilitación. Ha sido víctima de varios intentos de asesinato.

En 2014, él ganó el Nobel de la Paz junto con Malala Yousafzai, la niña pakistaní que usó la educación para desafiar a los talibanes. Satyarthi y Malala son reconocidos por su lucha contra la represión de niños y jóvenes y por el derecho de todos a la educación gratuita.

Adiós a la ignorancia. Según Satyarthi, es inexcusable que existan millones de niños y niñas que vivan hoy con miedo. Muchos de ellos lo sufren también en Centroamérica, denunció.

“Yo solía ir mucho a Costa Rica. He estado allí varias veces trabajando. Sé que allí también hay problemas de trabajo infantil, y que la prostitución y el tráfico de menores es un problema real en la región centroamericana”, dijo en entrevista con La Nación .

Satyarthi añadió: “Quizás sea un problema hasta invisibilizado, pero que requiere intervención y participación de todos para erradicarlo; también de los costarricenses”.

El abandono de las aulas para trabajar con los padres tampoco es un problema menor en la región centroamericana, especialmente en las zonas rurales de los países, añadió .

Con esa meta en mente, el Nobel asegura estar trabajando también en el país aliado a DNI Costa Rica , una organización de promoción, atención, protección y defensa de los derechos humanos de niños y adolescentes. DNI tiene más de 20 años y reside aquí como sede para Latinoamérica.

“La educación es la clave de la sostenibilidad, es la clave para permitir que surja el enorme poder de los jóvenes”, recalcó el activista indio.

“Prestémosles atención a los niños porque todos lo fuimos alguna vez. El reto es lograr que la educación sea equitativa e inclusiva. En este punto es donde los movimientos sociales, que deben incluir a las universidades y a la comunidad, pueden gestar el cambio”.¿Por qué no puede ser esta la generación que sea recordada por abolir la esclavitud infantil y dotar a todos los niños del mundo de educación? Es posible”, manifestó.

Otra forma de luchar es concientizar a consumidores a no comprar productos hechos por niños esclavos, dijo el Nobel.