Esto no es malo, siempre y cuando la persona no se prive de nutrientes necesarios

Por: Irene Rodríguez 30 julio, 2014

Todos los seres humanos tenemos en el sistema digestivo –sobre todo en los intestinos– miles de bacterias que nos ayudan en ese proceso de transformación de alimentos.

Sin embargo, un cambio abrupto en la alimentación, como empezar una dieta, podría alterar el equilibrio de estas bacterias, y, mientras más restrictiva sea la ingesta, el desequilibrio es mayor.

Estos son los resultados de un estudio realizado por el Instituto de Tecnología en Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés).

El reporte, publicado en la revista Genome Biology , señala que si el plan de alimentación es apoyado por un profesional en nutrición, no hay mayor problema, pues el cuerpo humano está acostumbrado a cambios en las bacterias.

Los especialistas señalan la importancia de una dieta balanceada, que incluya frutas y verduras. | ARCHIVO
Los especialistas señalan la importancia de una dieta balanceada, que incluya frutas y verduras. | ARCHIVO

No obstante, si la persona entra en una dieta muy restrictiva, sin que su alimentación tenga los nutrientes necesarios, el organismo no podrá hacerles frente a cambios más drásticos en las bacterias del tracto digestivo.

Si se retorna a la alimentación habitual, el nivel de bacterias vuelve a su estado normal.

“En un día cualquiera, la cantidad de una especie de bacteria puede cambiar muchas veces, pero, año tras año, esa especie sigue al mismo nivel medio. La dieta de la persona explica mucho”, aclaró, en un comunicado, Eric Alm, coordinador de la investigación.

El estudio. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores monitorearon durante un año la cantidad y variedad de bacterias en el intestino de 20 personas.

Se recolectaron muestras diarias de heces y orina. Se vio que con cada dieta había un cambio en la cantidad y la variedad de las bacterias.

Además, un paciente sufrió diarrea, lo que le causó una baja en sus bacterias, pero, al reponerse, estas volvieron a su nivel normal.

Otra persona se intoxicó con salmonela y sus niveles de bacterias intestinales bajaron a un 25%; empero al pasar este periodo regresaron a la normalidad.

“Este es un tema que debemos seguir estudiando porque aún sabemos poco de él, pero esto ya nos da muchas pistas de cómo se comportan nuestras bacterias”, concluyó el investigador Alm.