Por: Irene Rodríguez 12 mayo, 2015

Una de las preocupaciones en Nicoya es si la longevidad se mantendrá en las nuevas generaciones o si, más bien, el sedentarismo y el consumo de comidas procesadas pasará la factura a su juventud.

En esta línea, una investigación de la Escuela de Ciencias del Deporte de la Universidad Nacional (UNA), del 2010, reveló que existen niveles altos de sedentarismo y de desnutrición en niños y adolescentes de varios cantones de Guanacaste.

Se analizó a 700 jóvenes de Nicoya, Cañas, Santa Cruz y Liberia, con edades entre 10 y 18 años.

Los resultados indicaron que, por día, los menores ven hasta 3,5 horas de televisión y hacen menos de una hora de ejercicios.

El índice de sobrepeso entre ellos fue del 14,2%, menor a la media nacional, de 21%. Pero sí preocupa que se hallaron niveles más altos de desnutrición y de bajo peso. Como reacción a esto, el Área de Salud de Nicoya, de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), tiene un plan con los adolescentes para incentivar en ellos el ejercicio, la vida al aire libre y la convivencia con familia y amigos

Pánfilo Álvarez, de 86 años, asegura que es difícil que los jóvenes alcancen su edad con buena salud: “son muy vagos, no quieren hacer nada y eso enferma”, aseveró el nicoyano.