Esta iniciativa nació en el 2012 como un plan piloto y no le genera gastos a la institución.

Por: Steven Oviedo 24 noviembre, 2015

El pequeño Axel Pérez lleva cuatro días internado en el Hospital San Vicente de Paúl, en Heredia, pues padece de convulsiones y el pasado viernes tuvo una crisis severa que se extendió durante 45 minutos seguidos. Desde entonces, nada había logrado levantarlo de la cama, hasta este martes, cuando llegaron Blakie y Duke a dibujarle una sonrisa.

Axel, de apenas tres añitos, está internado en la sección de pediatría y hoy recibió la visita de Blakie una perra labrador de seis años y Duke un golden retriever de cuatro, que forman parte de la nueva opción que brinda este centro médico: terapia asistida con perros, gracias a la Fundación Dejando Huella.

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Axel Pérez fue uno de los más emocionados con la visita de los perros

La madre de Axel, Jéssica Pérez, cuenta que es la segunda vez que su hijo está internado en un centro hospitalario, pues cuando cumplió 15 días de nacido sufrió un derrame cerebral y una parálisis facial.

Así como Axel, todos los niños del Hospital de Heredia, internados en pediatría, recibirán una vez a la semana la visita de perros entrenados en terapia asistida, con el objetivo de mejorar su estado de ánimo y hacer más llevadera su estadía en el centro médico.

"Es la primera vez que tiene contacto con estos animales, siempre le daban mucho miedo, pero hoy me sorprendió. Ayer no quería caminar y hoy anda para arriba y para abajo detrás de los perros. Creo que esta idea es muy buena, mi hijo cambió mucho su estado de ánimo", explicó Jéssica Pérez.

Esta fría mañana casi navideña, una de las encargadas de pediatría se acercó a una de las salas donde estaban internados varios menores y preguntó: "¿Quien quiere ir a jugar con los perritos?". La respuesta se escuchó por todos los pasillos de pediatría, un ¡yooooo! lleno de ilusión de la boca de niños que no pasan su mejor momento de salud.

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Amy Parra no se podía mover, pero Duke llegó hasta su cama para tratar de animarla.

Los dos perros se la pasaron de un lado a otro de la sala conociendo a sus nuevos amigos, moviendo la cola y jalándole las medias a sus pequeños pacientes. Una de las imágenes más conmovedoras la protagonizó la pequeña Amy Parra, quien no podía moverse de su cama debido una enfermedad en la garganta. Sin embargo, eso no impidió que Blakie y Duke se acercaran para alegrar su mañana.

"Es la primera vez que tiene contacto con estos animales, siempre le daban mucho miedo, pero hoy me sorprendió. Ayer no quería caminar y hoy anda para arriba y para abajo detrás de los perros", Jéssica Pérez, mamá de Axel.

Los perros se acercaron a la cama de cada uno de los niños que no se podían mover y Amy se veía muy contenta con la visita inesperada de estos animales. Hasta dijo que le gustaban mucho los perritos pues "eran muy cariñosos y no mordían".

"Es un proyecto que va a generar impacto en aquellos que vienen al hospital y sienten soledad o tristes porque no están en su ambiente. Hay algunas patologías en las que si ha habido una respuesta rápida, por ejemplo niños que han sido agredidos", contó Roberto Manuel Cervantes, director general del centro médico.

Este fue un plan piloto que nació en el 2012 y ha tenido tanto éxito, según las autoridades del hospital, que se acordó incorporar estas visitas dentro de la operación ordinaria del centro.

"Son muy lindos, yo los toqué y no me hicieron nada. Me sentí mejor y me distraje con ellos", explicó Jimena Avellán de 11 años.

La Fundación Dejando Huella lleva entre uno y tres perros a las visitas semanales y cuenta con siete totalmente adiestrados para este tipo de terapia.