Joven sufre mal hereditario que daña esos órganos; familia no podía donar

Por: Irene Rodríguez 13 mayo, 2016
Carlos Martínez conversó la tarde de este jueves con el nefrólogo Luis García, quien estuvo a cargo de este trasplante que anteriormente no se había visto en Costa Rica. Este tipo de trasplantes con sangre no compatible son muy comunes en Japón. | GABRIELA TÉLLEZ
Carlos Martínez conversó la tarde de este jueves con el nefrólogo Luis García, quien estuvo a cargo de este trasplante que anteriormente no se había visto en Costa Rica. Este tipo de trasplantes con sangre no compatible son muy comunes en Japón. | GABRIELA TÉLLEZ

A la edad de ocho años, Carlos Martínez recibió la noticia de que tenía el síndrome de Alport. Esta es una enfermedad hereditaria que atrofia los riñones. Un gen hace que la proteína colágeno, que recubre las paredes de los riñones, no pueda absorberse ni desarrollarse bien, lo que, en el largo plazo, le causa al paciente una falla renal crónica.

Hace 12 meses, cuando tenía 26 años, este muchacho comenzó a requerir de una máquina de diálisis para limpiar su cuerpo de toxinas. “La función de los riñones es vital. No solo limpian el organismo y evitan que se intoxique, también son responsables de controlar hormonas y mantener el balance en el cuerpo. Cuando los riñones fallan, comienzan a fallar otros órganos, como el corazón”, explicó el nefrólogo Luis García.

Desde hace unos meses, su única esperanza era un trasplante de riñón. Sin embargo, nadie de su familia podía donar, pues varios de los parientes padecen el síndrome de Alport.

Este jueves, médicos del Hospital México anunciaron que Martínez fue sometido a ese procedimiento, solo que debieron seguir un camino no tradicional, pues el donante y el receptor no tenían el mismo tipo de sangre.

Trasplante incompatible. La solución para el joven provino de su primo Alan, quien no padece la enfermedad y estuvo dispuesto a donarle un riñón.

Sin embargo, había un problema: la sangre de Martínez es del tipo O+ y la de su primo, A+.

Anteriormente, los trasplantes a pacientes con sangre tipo O solo se hacen con donantes con el mismo tipo sanguíneo.

Los únicos que pueden recibir cualquier tipo de sangre son las AB (recipiente universal), mientras que las personas tipo O pueden donarles a personas con cualquier otro tipo de sangre (donante universal), mas no pueden recibir de ningún otro.

“El 90% de los ticos tiene sangre tipo O y, desde que nacemos, tenemos anticuerpos contra los otros tipos. Entonces, la única forma de realizar el trasplante era ‘neutralizar’ los niveles de anticuerpos contra el tipo A en su sangre, para que no se generara rechazo”, explicó García.

Para lograrlo, el paciente fue internado en el Hospital México 10 días antes de la cirugía. Se le dio un medicamento de quimioterapia y se le sometió a un procedimiento llamado plasmaféresis, mediante el cual se extrae la sangre del cuerpo y luego se procesa para que los glóbulos rojos y blancos se separen del plasma.

Con esto, la sangre del paciente no tuvo problemas en mezclarse con la sangre de tipo A, cuando se le donó el riñón.

El trasplante, como tal, se realizó con la misma técnica que cualquier otro. La operación fue el pasado miércoles 4 de mayo.

Martínez permanecerá dos semanas más internado, para vigilar la estabilización de la sangre. Luego, el riñón se acostumbrará y no necesitará de más cuidados. Solo deberá tomar los medicamentos sugeridos para evitar el rechazo del nuevo órgano.

Este joven, vecino de San Diego de La Unión, dice que se siente muy bien y ya está listo para retomar su vida.

“Cada día me estoy sintiendo mejor. Ya quiero salir. Mi hijo de tres años me necesita. Y ya quiero volver a trabajar y comenzar a estudiar Ingeniería Industrial”, comentó el muchacho.

En otros países se ha visto que este tipo de trasplantes tiene una tasa de supervivencia muy similar a la de uno con sangre compatible. Más del 80% de los pacientes lleva una vida normal.

Según los médicos, el caso de Carlos abre las posibilidades de trasplante para más de 100 personas que aguardan en lista de espera solo en el Hospital México.