Más del 10% de pacientes tiene problemas con fármacos que consumen y deben buscar opciones más fuertes

Por: Irene Rodríguez 20 julio
Esta es la forma en la que el virus del VIH (en amarillo) infecta una célula del sistema inmunitario. | ZEISS MICROSCOPY
Esta es la forma en la que el virus del VIH (en amarillo) infecta una célula del sistema inmunitario. | ZEISS MICROSCOPY

Cada vez más personas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) tienen problemas para que el tratamiento les funcione, por lo que necesitan antirretrovirales más fuertes para así evitar el desarrollo del sida.

Así lo advierte el primer Informe de resistencia a medicamentos del VIH 2017, difundido este jueves por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De acuerdo con este reporte, más de 10% de los pacientes muestran dificultades con los fármacos que consumen para tratar este mal y se ven obligados a buscar otras opciones.

La situación que advierte la OMS ya se considera un problema de salud pública, pues una resistencia creciente puede llevar a más infecciones y más muertes.

Estimaciones de este organismo muestran que si no se toman acciones para acabar con la resistencia, en los próximos cinco años se podrían producir 135.000 muertes y 105.000 infecciones más de las ya previstas.

Además, los costos del tratamiento mundial podrían incrementarse en $650 millones (más de ¢375.000 millones).

El problema se da porque la ciencia no avanza tan rápido para conseguir nuevas líneas de terapia antirretroviral, por lo que se pide a los gobiernos estar pendientes del tema.

Las razones

¿Por qué el VIH se vuelve más fuerte y le gana la batalla a los medicamentos? De acuerdo con Antonio Solano, infectólogo y jefe de la Clínica del VIH del Hospital Calderón Guardia, hay dos razones. La primera es una resistencia primaria, es decir, el fármaco, desde que la persona comienza a tomarlo, no produce efecto, pues el virus contraído es más resistente que al antirretroviral.

La segunda razón se da cuando los medicamentos sí funcionan al principio, pero luego dejan de ser efectivos.

El principal motivo por el que esto ocurre es que las personas no cumplen con el tratamiento al pie de la letra. Algunas dejan su terapia por un tiempo; entonces, experimentan una subida del virus en sangre y los antirretrovirales que tomaban dejarán de servirles.

Además de requerir terapias más fuertes, se corre el riesgo de que estos sujetos transmitan un virus cada vez más fuerte a otras personas.

En Costa Rica no se han realizado estudios para determinar en cuánto está exactamente la resistencia al VIH, pero sí se tiene un protocolo de atención y cambio de terapia antirretroviral para estos pacientes.

"Debemos asegurarnos de que las personas que comienzan un tratamiento puedan cumplir dicha terapia para así prevenir la resistencia", comentó en un comunicado oficial Gottfried Hirnschall, director del Departamento de VIH de la OMS.

El virus del VIH inyecta su material genético en las células sanas del paciente y lo infecta.
El virus del VIH inyecta su material genético en las células sanas del paciente y lo infecta.

¿Por qué las personas abandonan sus medicamentos? En el caso de otros países, donde el sistema de salud no incluye esta terapia, la falta de dinero y de acceso a tratamientos hace que mucha gente no pueda tomarlos como se debe.

En Costa Rica, Solano explicó que hay varios factores de riesgo. Por un lado están las personas con alguna adicción a drogas o a alcohol que, por su condición, les resulta difícil llevar un tratamiento diario. También están quienes llevan más de 10 años de tomar estos fármacos y llegan a cansarse.

"Los medicamentos son complejos de tomar: hay esquemas de cuatro, cinco u ocho medicamentos al día. Y todos tienen sus efectos secundarios. Esto hace que la disciplina sea más difícil", manifestó Solano.

En la actualidad, unos 7.500 costarricenses reciben algún tipo de tratamiento contra VIH.

Planes de acción

Combatir la resistencia a los antirretrovirales implica realizar campañas de educación para que las personas no dejen su tratamiento, y también que los gobiernos tomen medidas de salud pública para paliar estos efectos.

"Cuando los niveles de resistencia se hacen muy altos les recomendamos a los países que cambien de terapia de primera línea en las personas que recién comienzan el tratamiento (el primero que se les da al ser diagnosticadas)", apuntó Hirnschall.

También existe el compromiso de los científicos por tener cada vez más y mejores opciones de medicamentos, lo cual no es tarea sencilla, dado que se trata de un virus fuerte y que, en su lucha por mantenerse, muta genéticamente y se torna más difícil de combatir.

¿Qué es el virus y cómo actúa?

El VIH es un virus mayoritariamente de transmisión sexual. Viaja en los fluidos que se intercambian durante las prácticas sexuales y así ingresa al cuerpo humano. También se transmite por transfusiones con sangre infectada y el uso de agujas contaminadas.

El material genético del VIH se inyecta en las células inmunitarias y las destruye. Si este virus no se controla, puede desencadenar en síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), que se da cuando ya las defensas están muy bajas y cualquier infección causa daños graves a la salud.

Las posibilidades de una cura aún están muy lejos, pues la genética del virus muta y afecta el organismo de formas muy diversas y cambiantes.