Estudio analizó datos de 1,3 millones de adultos en 39 países

Por: Irene Rodríguez 3 diciembre
La obesidad aumenta el riesgo de enfermedades físicas como hipertensión, diabetes o infartos, pero también sube el riesgo de demencia.
La obesidad aumenta el riesgo de enfermedades físicas como hipertensión, diabetes o infartos, pero también sube el riesgo de demencia.

Las personas con sobrepeso y obesidad tienen un riesgo mayor de desarrollar alzhéimer u otro tipo de demencia que quienes tienen un peso normal.

Estas son las conclusiones de un estudio que tomó datos de 1,3 millones de adultos en 39 países. El estudio fue realizado por más de 10 centros de investigación, liderados por la University College of London (UCL), y publicado en la revista Alzheimer’s & Dementia.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores reclutaron a un total de 1.349.857 adultos que no tenían demencia. A todos se les pesó y midió. También se les hicieron preguntas sobre su estilo de vida, y si tomaban medicamentos.

A los participantes se les dio seguimiento durante 38 años. En este lapso, 6.894 personas desarrollaron algún tipo de demencia. De acuerdo con los investigadores, las personas con algún trastorno demencial tenían cierto grado de sobrepeso desde unos 20 años antes de que aparecieran los primeros síntomas.

"Vimos no solo un aumento en la demencia en quienes tenían sobrepeso u obesidad, también, en quienes tuvieron un descenso abrupto de peso que los llevó a estar por debajo de un peso saludable", comentó en un comunicado de prensa Mika Kivimäki, coordinadora del estudio.

¿Cómo se hizo la investigación?

Para determinar si una persona tenía sobrepeso u obesidad se tomó como base el índice de masa corporal (IMC), indicador que se utiliza a nivel internacional para saber cómo está el peso de una persona.

Para calcular el IMC lo primero que debe hacer una persona es pesarse en una báscula con la menor cantidad de ropa posible. Luego, dividir su peso entre su estatura en metros, elevada al cuadrado.

Por ejemplo, si alguien pesa 78 kilos y mide 1,70 metros, debe multiplicar 1,70 por 1,70. El producto es 2,89. Luego tiene que dividir los 78 kilos entre 2,89. El resultado es 26,98.

Si la cifra resultante fuera menor de 18,5 se dice que el individuo presenta " bajo peso" y posiblemente sufre desnutrición. Entre 18,5 y 24,9 el peso es catalogado como “normal”. Si se obtiene entre 25 y 29,9 (como en el ejemplo anterior) la persona está en “sobrepeso”. Si el resultado es mayor de 30, se afirma que hay “obesidad”.

El estudio vio que por cada unidad de IMC que se aumentara (por ejemplo pasar de un IMC de 26 a uno de 27) el riesgo de demencia subía, en promedio, un 24,5%.

"Esto nos muestra la importancia de luchar para que las personas mantengan un peso saludable, no solo para prevenir enfermedades físicas, también para evitar la demencia", aseveró Kivimäki.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre 45 y 50 millones de personas en el mundo tienen alzhéimer u otro tipo de demencia.