Quienes llegaron con sus pequeños lo hicieron para reforzar la tradición de cada 14 de setiembre

Por: Silvia Artavia 14 septiembre
Dylan Gabriel Arroyo, alumno de la sección 7-4 del Liceo de Costa Rica, empuñó la Antorcha de Independencia al llegar al parque Central de San José.
Dylan Gabriel Arroyo, alumno de la sección 7-4 del Liceo de Costa Rica, empuñó la Antorcha de Independencia al llegar al parque Central de San José.

Bajo la lluvia, Magaly Vargas, vecina de San Sebastián, llegó al parque Central de San José con su hija Karla Ramírez y su nieta Noelia Meoño, de dos años y medio, para presenciar la noche de faroles de este jueves y la llegada de la Antorcha de la Independencia que salió el 2 de setiembre de la Plaza de los Libertadores, en Guatemala.

"Sigo la tradición de mi papá, quien toda la vida nos enseñó a venir aquí a cantar el Himno Nacional a las 6 p. m.. Con mi nieta, vengo a repetir lo que he hecho con mi hija durante 25 años. Entre todos en la casa le hicimos el farol a la chiquita", contó Vargas.

Cerca de ella estaba Norma Bolaños y Ulises Quirós, quienes viajaron desde Rohrmoser con su hijo Samuel, de año y cinco meses.

"Soy educadora de preescolar y trato de inculcarles a mis hijos los valores por la Patria. A él, que es el más pequeño, le pongo el Himno Nacional en la casa, para que se lo vaya aprendiendo", afirmó Bolaños.

Según contó el padre, el farol lo elaboraron con materiales reciclados y con luces led. "Tenemos cuatro hijos, pero ya los otros están grandes. Ahora lo traemos a él... Como está tan pequeño, le hicimos un farol que fuera también pequeño y fácil de cargar", aseguró Quirós.

Todos ellos estaban bajo la lluvia, que durante la tarde y noche de este jueves disipó el brillo de los faroles que, como cada 14 de setiembre, alumbran las calles costarricenses.

Pocos se acercaron al parque Central, donde el alcalde Johnny Araya recibió la Antorcha que entró este miércoles por Peñas Blancas, en la frontera con Nicaragua, y cuyo destino final era la ciudad de Cartago, para un recorrido de 386 kilómetros en suelo tico.

Pese a la escasa afluencia de niños empuñando faroles al lado de sus familias, quienes asistieron hicieron gala de su civismo y se mostraron orgullosos de los 196 años de vida independiente.

Acogedora velada

El sonido de las sirenas anunciando que se acercaba la Antorcha se dejó escuchar a las 5:54 p. m.

Tan solo unos minutos después, tea en mano, Dylan Gabriel Arroyo, alumno de la sección 7-4 del Liceo de Costa Rica, hizo su arribo al parque Central.

El joven, quien venía acompañado de una comitiva de estudiantes de su mismo centro educativo, entregó la Antorcha al alcalde.

Inmediatamente, Araya Monge cedió la tea a la vicepresidenta de la República, Ana Helena Chacón, quien encendió el pebetero.

A las 6:03 p. m., el público entonó la letra del Himno Nacional.

Posteriormente, una antorcha secundaria salió de ahí hacia Zapote, mientras que la tea principal continuó hacia Cartago, esta vez, asida por alumnas del Colegio Superior de Señoritas.

La velada incluyó las notas del Himno Patriótico al 15 de Setiembre, la Patriótica Costarricense, el ¡Oh Costa Rica! y demás cantos alusivos a la fecha, interpretados por la Banda Municipal de San José.

A la luz del civismo

Anabelle Venegas, coordinadora de fiestas patrias del Ministerio de Educación Pública, (MEP), comentó que alrededor de 20.000 jóvenes de todo el país participaron en el recorrido de la Antorcha.

Esto porque, además de la tea que sale de Peñas Blancas y llega a Cartago, otras 81 más (una por cantón), se encienden y hacen recorridos simbólicos en sus localidades.

"Lo que se busca es la mayor participación estudiantil, sin importar si son jóvenes de colegios públicos o privados... Unos de los muchachos son atletas, otros son niños con necesidades especiales; otros, alumnos distinguidos. Se pide que sean de colegio los que lleven la Antorcha porque son más grandecitos", afirmó.

La tea principal llegó a la Ciudad de las Brumas a las 8 p. m., donde el presidente, Luis Guillermo Solís, pronunció el tradicional discurso en celebración de la Independencia.

Destello histórico

¿De dónde viene la tradición del desfile de faroles?

El 14 de setiembre de 1821, noche en que se declaró en Guatemala la libertad de las colonias americanas que se encontraban bajo el dominio español, Dolores Bedoya, esposa del líder Pedro Molina, instó a los vecinos a salir de sus casas con faroles para presionar por la independencia.

La mujer reunió a los habitantes en la plaza que se encontraba frente a la Capitanía General de Guatemala y fue ahí donde se dio el grito de libertad. La dominación española se había impuesto en América durante tres siglos. Para 1821, las colonias estaban organizadas en virreinatos y, dentro de estos, se encontraban las capitanías.

A la Capitanía General de Guatemala pertenecían el país del mismo nombre, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Chiapas y El Soconusco.

Más tarde, con la independencia, esas dos últimas se anexaron a México, mientras que el resto se convirtieron en Centroamérica.

"Cuando hablamos de la independencia de 'la última de las Españas', como se le llamó a Costa Rica porque era una de las colonias menos importantes para los españoles, es necesario mirar el conjunto para comprender las múltiples causas de la emancipación de las antiguas colonias de España en América", explicó el historiador Armando Vargas.

Según contó, se trató de un movimiento de carácter continental que se inició en las provincias del Río de la Plata (al sur de América), pasó a México y Centroamérica y, en una etapa tardía, a Cuba.

Halo de ilustración

Pocos conocen el verdadero simbolismo de la luz que emana un farol, explicó Vargas.

Según el especialista, estos no solo son una remembranza a la forma de iluminarse de los costarricenses y del resto de colonias de la época –que carecían de energía eléctrica–; también es una alusión a las ideas liberales que culminaron con la independencia.

"La iluminación producida por los faroles era una idea vinculada con la luz de la independencia y con el movimiento de la ilustración, que para entonces había empezado en Francia. Esas nuevas ideas, el nuevo pensamiento, en cierta forma, iluminaban el oscurantismo de la dominación española en América y barrieron los vestigios del colonialismo", afirmó Vargas.

Esa poca notoriedad de la que gozaba Costa Rica explica, en cierta forma, que la noticia de la independencia proclamada en Guatemala el 15 de setiembre, llegara tarde a nuestro país y se firmara el Acta de Independencia hasta el 29 de octubre de 1821.