Problemas incluyen incapacidad para sentarse sin ayuda, dificultades para dormir y alimentarse, convulsiones, y problemas de vista y oído.

Por: Irene Rodríguez 23 diciembre, 2017
El síndrome congénito por zika se da cuando la mujer es infectada por el virus durante su gestación. El síntoma más común es la microcefalia.
El síndrome congénito por zika se da cuando la mujer es infectada por el virus durante su gestación. El síntoma más común es la microcefalia.

Los niños que nacen con el síndrome congénito por zika enfrentan más problemas de salud y desarrollo conforme van creciendo, como incapacidad para sentarse sin ayuda, convulsiones, problemas para ver o escuchar y dificultad para dormir o alimentarse.

Estas son las primeras conclusiones de un estudio que está dando seguimiento a todos los menores con estos padecimientos.

El síndrome congénito del zika se da en bebés cuyas madres fueron infectadas con este virus durante la gestación y se les transmitió a través de la placenta.

Como resultado de la infección en la placenta, se producen diversas alteraciones neurológicas en los bebés. El más evidente (y popular) es la microcefalia.

Otros síntomas incluyen problemas de la vista, hundimiento del cráneo, llanto que en ocasiones supera las 20 horas por día, convulsiones e irritabilidad.

En Costa Rica, en lo que va de 2017, siete menores han nacido con estos padecimientos.

Las manifestaciones del síndrome congénito por zika habían sido descritos anteriormente en los bebés en sus primeros meses de vida, pero nunca en niños mayores de 19 meses.

Así había sucedido porque en los brotes anteriores de zika nunca se había visto el síndrome, el cual fue una sorpresa para las ciencias médicas, por lo que la información se va dando en tiempo real conforme los pacientes van creciendo.

"Hay cosas que todavía no podemos saber, porque esto es nuevo, apenas va comenzando. Por ejemplo, ¿cuánto tiempo vivirán estos niños? Hay algunos que murieron al poco tiempo, especialmente los que tenían lesiones más graves, algunos han fallecido de neumonía, otros de otras causas, pero muchos aún viven y es necesario entender en qué condiciones están para así tratarlos mejor", explicó en una entrevista anterior Jimmy Whitworth, investigador de la Escuela de Higiene y Enfermedades Tropicales de Londres.

El reporte

Esta investigación es la primera en analizar a los menores entre los 19 y los 24 meses de vida, quienes nacieron entre el 1 de octubre de 2015 y el 31 de enero de 2016 (son los primeros pacientes en llegar a estas edades).

Las pesquisas fueron lideradas por el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) y el Ministerio de Salud de Brasil (país que registra más casos de síndrome congénito por zika). Los resultados se publicaron en la revista Morbidity and Mortality Weekly Report (MMWR).

El estudio, denominado Resultados y desarrollo del Zika en infantes y niños (Zodiac, por sus siglas en inglés), tomó en cuenta a los 19 menores brasileños con el síndrome que tenían entre 19 y 24 meses. Los investigadores encontraron diferentes anomalías en ellos, y más del 75% tenían tres o más.

  • Once habían experimentado convulsiones y es muy posible que las sigan experimentando.
  • Diez tenían dificultades para dormir
  • Nueve tenían dificultades para comer, como problemas para tragar.
  • Trece tenían problemas para oír, como no responder ante el sonido de un chilindrín o sonaja.
  • Once tenían problemas de visión, como no poder seguir con la vista un objeto en movimiento.
  • Quince tenían impedimentos motores graves, como no poder sentarse por ellos mismos.
  • Catorce tenían al menos tres de estas complicaciones de salud, lo que hacía más difícil su manejo.
  • Ocho habían sido hospitalizados, seis de ellos por bronquitis o neumonía.

"Conforme los niños afectados por el síndrome congénito por zika van creciendo, necesitarán cuidado especializado por parte de varios profesionales de la salud y educación", indicó en un comunicado Georgina Pacock, directora del la División de Desarrollo Humano y Discapacidad del CDC.

"Es importante que utilicemos estos hallazgos para planear sus cuidados a largo plazo, y permanecer vigilantes en los esfuerzos de prevención del virus", agregó.

Varios centros de investigación en distintas partes del mundo llevan un registro (suministrado por las autoridades de salud) de los niños que han nacido con el síndrome y les dan un seguimiento a su desarrollo y estado físico y mental.

Forman parte de esta lista –además del CDC y el Ministerio de Salud de Brasil–, el Instituto Pasteur de Francia, el Departamento de Salud Reproductiva y Enfermedades Conexas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Este tipo de estudios se desarrollarán durante años para determinar cuáles son los alcances de esta condición y poder buscar mejores formas para tratar de reducir el impacto a la calidad de vida de los menores.