Se recomienda que la gente con problemas respiratorios se cubra con mascarillas cuando esté al aire libre.

Por: Irene Rodríguez 14 noviembre, 2016
Los inhaladores son el medicamento más común contra el asma, pero hay pacientes a quienes esto no les funciona. | ARCHIVO
Los inhaladores son el medicamento más común contra el asma, pero hay pacientes a quienes esto no les funciona. | ARCHIVO

Las emanaciones de cenizas del Volcán Turrialba se mantienen constantes y los especialistas creen que la situación se mantendrá por tiempo indefinido. Esto afecta la salud de las personas con alergias o asma. Incluso, los médicos ya reportan casos de pacientes que tenían años de no sufrir ataques asmáticos y ahora han vuelto a manifestarlos.

"A mi consultorio han llegado pacientes que fueron asmáticos de niños pero que tenían 10, 15 o 20 años de no tener un solo ataque de asma y ahora están volviendo a tenerlos frecuentemente. Aquí el mensaje es: si empieza con tos, falta de aire, sibilaciones (sonidos similares a un maullido de gato), vaya al médico, especialmente si usted tiene ya problemas de alergia o de enfermedades respiratorias", explicó la neumóloga María Felicia Montero.

Al consultorio del médico general Daniel Cerdas también han llegado adultos que están reincidiendo en asma, alergias como rinitis y otros problemas respiratorios.

"La ceniza inflama las vías respiratorias y esto afecta la forma en la que respiramos, y afecta más a las personas que ya tienen antecedentes de asma o alergia. Quienes son propensos a dermatitis (alergias en la piel) pueden exponerse a brotes", comentó Cerdas.

Los niños también son vulnerables a las consecuencias de la ceniza, pues sus vías respiratorias son más delgadas y en la niñez se es más sensible a las condiciones ambientales, como humedad, temperaturas y emanaciones volcánicas.

A esto se le debe agregar que el asma es la enfermedad crónica más común entre los costarricenses menores de 20 años.

En una entrevista anterior, Manuel Soto, jefe de Neumología del Hospital de Niños, explicó que esta enfermedad es un mal que requiere un control permanente. Todo paciente debe estar en un ambiente limpio, libre de ácaros y polvo, que le permita respirar con libertad. Esto se hace más difícil en medio de emanaciones volcánicas frecuentes, por lo que la vigilancia al estado de salud de los niños debe ser más rigurosa.

¿Qué sucede?

De acuerdo con Jose Pablo Sibaja, químico del Laboratorio de Química de la Atmósfera de la Universidad Nacional (LAQAT- UNA), la dispersión de la ceniza se debe al aumento de la presencia de vientos alisios en el país.

"Hay mucho movimiento de las masas de aire. Los lugares más afectados, por la intensidad del viento son la parte este y noreste del Valle Central (Cartago, Tres Ríos, Coronado, Goicoechea, Moravia, Tibás) y las cercanías del Braulio Carrillo. Esperamos que este comportamiento se mantenga constante. Hay días en los que se hacen más emanaciones que otros, días más calmados, pero en general la actividad se mantiene", aseguró el experto.

Sibaja explicó que las partículas más grandes de ceniza caen cerca del volcán, pero las más pequeñas tienen la capacidad de viajar grandes distancias, e incluso caer un día después de que el volcán hizo erupción. Estas partículas invisibles a la vista humana, por su diminuto tamaño, tienen la capacidad de que el ser humano pueda inhalarlas por su boca (las menores a 10 micrómetros) o incluso respirarlas por la nariz (las menores a 2,5 micrómetros).

"El volcán tiene al menos dos años de estar emanando ceniza, algunas veces más que otras, pero la actividad se mantiene y no se vislumbra que acabe", reconoció el especialista.

Los cuidados

Montero asegura que las personas con asma, rinitis o alguna enfermedad respiratoria deben abstenerse de salir si hay olor a azufre o caída de ceniza visible, y, de hacerlo, que lo hagan con un cubrebocas. Ante cualquier crisis, lo mejor es acudir al médico para que le recete un tratamiento específico.

Quienes padecen de alergias en la piel es recomendable que usen manga larga y pantalones.

Otros consejos incluyen cerrar puertas, ventanas y balcones si se siente olor a azufre o se anuncia una caída de ceniza.

Además, para limpiar la ceniza lo recomendable es utilizar primero un paño húmedo, pues si las partículas se barren o se sacuden "en seco" estas volverán a subir y la persona podría respirarlas o inhalarlas.

"Si en su casa hay plantas, también debe quitarles capas de ceniza con un pañito húmedo, y si tiene animales, que estos no estén al aire libre si se nota mucho olor a azufre", comentó Sibaja.