Adicción se da en 10% de adultos; si se inicia joven, uno de cada 6 la desarrolla

Por: Irene Rodríguez 9 octubre, 2014

Los efectos de la marihuana en la salud física y mental de una persona son mucho mayores entre quienes comenzaron a consumirla cuando eran adolescentes.

Esta es una de las conclusiones de un análisis comparativo de estudios entre 1993 y 2013 sobre los efectos del uso del cannabis en la salud de las personas.

Wayne Hall, médico especialista en adicciones del King’s College de Londres y de la Universidad de Queensland en Australia analizó un promedio de 100 artículos para ver qué se ha aprendido en los últimos 20 años sobre las consecuencias del uso de esta sustancia.

Hall, quien también es consultor en temas de adicción para la Organización Mundial de la Salud (OMS) se mostró preocupado por el llamado uso recreacional, especialmente en los menores de 20 años.

Dentro de las consecuencias que encontró en quienes comenzaron su uso muy jóvenes estuvo el tener más riesgo de desarrollar dependencia, de episodios psicóticos, problemas de memoria.

La falta de desarrollo cerebral y la poca madurez emocional en la adolescencia hacen que la afectación por el consumo frecuente de marihuana sea mayor en los adolescentes. | ARCHIVO
La falta de desarrollo cerebral y la poca madurez emocional en la adolescencia hacen que la afectación por el consumo frecuente de marihuana sea mayor en los adolescentes. | ARCHIVO

Además, en el caso de que la forma de ingerirla sea fumando, las posibilidades de enfermedades respiratorias son mayores.

“Interpretar los datos del uso regular de cannabis con los efectos para la salud fue todo un reto, pues el estilo de vida de quienes tienen un alto consumo varía con el de quienes no en otros aspectos que también afectan la salud: fumado de tabaco, sedentarismo, uso de otras drogas, mala alimentación”, comentó Hall en una conferencia de prensa.

“En el caso de los adolescentes es más fuerte el asunto por una razón: ni su cerebro ni sus emociones han alcanzado madurez, y eso hace que sea más fuerte la posibilidad de adicción y de consecuencias para la salud”, añadió.

En Costa Rica. Especialistas nacionales ya se habían mostrado preocupados por el uso de la marihuana en adolescentes ticos.

Un estudio de la Clínica del Adolescente del Hospital Nacional de Niños (HNN), realizado con 3.373 colegiales, descubrió que la cifra de quienes han consumido marihuana subió del 1% en 1991 a un 10% en 2006. El año pasado el porcentaje fue de un 15%.

Del total de colegiales consultados, un 3% admitió combinar esta sustancia con la cocaína.

“Es preocupante. Muchos jóvenes nos dan el pretexto de que la marihuana es natural y menos dañina que el tabaco. Lo cierto es que no podemos hablar de uso recreacional de marihuana antes de los 25 años. Un cerebro adolescente no está desarrollado del todo y su afectación a estas edades es mayor”, afirmó al presentar el estudio Alberto Morales, director de la Clínica del Adolescente.