La creatividad se asocia con caracteres más sensibles; drogas y licor elevan el riesgo

 14 agosto, 2014

París. AFP La celebridad y la riqueza no cambian gran cosa: actores, músicos o escritores están más expuestos a la depresión y las adicciones que el común de los mortales.

Los ejemplos abundan y puede empezarse la lista con el actor estadounidense Robin Williams, fallecido el lunes. Otros son Jim Carrey, Catherine Zeta-Jones, Mel Gibson y Demi Lovato, quienes recientemente han evocado en público su depresión asociada o no con las drogas o el alcohol. Philip Seymour Hoffman había admitido problemas de adicción que terminaron por costarle la vida en febrero.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 350 millones de personas de todas las edades sufren depresión en el mundo. “En su forma más grave, puede conducir al suicidio”, cita la OMS, que habla de una estimación de “un millón de muertos por año”.

Ser sensible podría aumentar las posibilidades de deprimirse. | ARCHIVO
Ser sensible podría aumentar las posibilidades de deprimirse. | ARCHIVO

La encargada de prensa de Robin Williams, Mara Buxbaum, explicó que el héroe de Good morning Vietnam , Mrs. Doubtfire y La Sociedad de los poetas muertos estaba lidiando con una depresión grave.

Según la policía, la causa probable de su fallecimiento es un suicidio por asfixia.

Sensibilidad, bueno y malo. Para el profesor Michel Reynaud, jefe del Departamento de Psiquiatría y Adictología del hospital Paul Brousse, en las afueras de París, existe un vínculo entre talento creativo, depresión y adicciones.

“Los artistas son a menudo gente más sensible, que siente más fuertemente las emociones. Eso genera escritores, poetas, músicos y actores de gran calidad, aunque detrás hay a menudo personas ansiosas, deprimidas, angustiadas o bipolares”, explica.

Abundancia de drogas y alcohol coinciden a menudo en el entorno hedonista, festivo y adinerado de los artistas famosos.

Debe agregarse la presión del éxito sobre los actores, quienes viven en exaltación narcisista. Dicen a menudo que “se juegan la vida” en cada película.

Sin embargo, no solo los artistas se ven expuestos a esto; también otro tipo de personas que utilizan su creatividad para el trabajo, como los publicistas, diseñadores, periodistas y fotógrafos.