"Hasta ahora, hemos supuesto que es generalmente más fácil memorizar las caras que se perciben como atractivas sólo porque preferimos mirar caras bonitas que caras feas", dijo el psicólogo Holger Wiese, en el sitio de la universidadde Jena. Sin embargo, él y su equipo de investigación evidencian que esa premisa no es correcta.

Por: Carolina Ruiz Vega 11 febrero, 2014
Betty La Fea
Betty La Fea

Cuando una persona es atractiva pero no tiene ningún rasgo que llame la atención de forma particular, su rostro se olvida más fácilmente que el de una persona no atractiva.

Así lo afirma un estudio publicado en la Universidad de Jena en Alemania.

Para su investigación, los investigadores mostraron fotografías de rostros por pocos segundos a los participantes del estudio.

Luego, se les volvían a mostrar y tenían que decir si los reconocían o no.

"Hasta ahora, hemos supuesto que es generalmente más fácil memorizar las caras que se perciben como atractivas sólo porque preferimos mirar caras bonitas que caras feas", dijo el psicólogo Holger Wiese, en el sitio de la universidad.

Él y su equipo de investigación consideran que esa premisa no es correcta.

En su opinión, el reconocimiento de rostros atractivos está distorsionado por las influencias emocionales. Estas entorpecen el reconocimiento del rostro en un momento posterior.

De hecho, esto ocasionó en el estudio “falsos positivos”: algunos participantes de la investigación declararon que reconocían una cara sin haberla visto antes.

“Tendemos a creer que reconocemos una cara sólo porque nos resulta atractiva", supone Wiese.

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