Enfermos de alzhéimer tuvieron antes problemas en su estado anímico

Por: Irene Rodríguez 25 enero, 2015
Lo ideal es que los adultos mayores puedan relacionarse con otras personas y participar en actividades para evitar la depresión.
Lo ideal es que los adultos mayores puedan relacionarse con otras personas y participar en actividades para evitar la depresión.

Las personas con alzhéimer podrían tener, como primer síntoma, episodios recurrentes de depresión unos cuatro años antes de perder la memoria.

Esta es la conclusión principal de un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington (EE. UU.). El reporte fue publicado en la revista Neurology.

Para llegar a estos resultados, los investigadores analizaron los expedientes de 2.416 personas mayores de 50 años. A cada uno se le dio seguimiento durante siete años.

Durante el tiempo del estudio, se les hacían exámenes físicos, de memoria y también se les aplicaban pruebas para determinar el nivel de salud mental y emocional.

Al iniciar el estudio, todos los participantes tenían buena memoria. Durante el periodo de estudio, 1.218 desarrollaron algún tipo de demencia.

Estas personas que terminaron con pérdida de memoria también presentaban mayores problemas en sus estados de ánimo.

Por ejemplo, cuatro años después de iniciada la investigación, el 30% de quienes más tarde desarrollarían demencia padecía algún tipo de depresión.

Mientras tanto, al finalizar el estudio, solo el 15% de las personas que no desarrollaron demencia sufrieron depresión.

Otra de las conclusiones de los investigadores fue que quienes padecieron demencia tenían 12 veces más posibilidades de sufrir alucinaciones.

Más evidencia. Este no es el primer estudio que señala la relación entre la depresión y el posterior desarrollo de alzhéimer.

En el 2008, científicos de la Academia Estadounidense de Neurología publicaron un estudio, también en la revista Neurology , donde ya se referían a esta relación.

Ese estudio tomó en cuenta a 486 personas entre 60 y 90 años que no tenían demencia. De ellos, 134 habían experimentado al menos un episodio depresivo que los había llevado a buscar ayuda.

A los participantes se les siguió durante seis años. En ese tiempo, 33 de ellos desarrollaron alzhéimer. Las personas con depresión tenían 2,5 posibilidades de manifestar demencia.

La gran duda. Los científicos aún no saben las razones por las que se da este proceso.

“Aún no se sabe exactamente qué causa qué. Es decir, no sabemos si los síntomas depresivos preceden a la pérdida de la memoria porque son una consecuencia de los procesos patológicos que causan la demencia, o si más bien los síntomas depresivos llegan a tal punto que la memoria comienza a flaquear”, explicó en un comunicado de prensa Breno Diniz, uno de los investigadores.

Pero sí consideran que la salud emocional es algo que debe vigilarse en el adulto mayor.