Quienes procuran ser buenos padres podrían preocuparse de más y deprimirse

Por: Irene Rodríguez 12 marzo, 2015
La mayoría de los casos de depresión posparto en varones se manifiestan entre el tercero y el sexto mes después del nacimiento del bebé. Los papás son más propensos a sufrir esta condición si su pareja también la está enfrentando. | THINKSTOCKPHOTOS
La mayoría de los casos de depresión posparto en varones se manifiestan entre el tercero y el sexto mes después del nacimiento del bebé. Los papás son más propensos a sufrir esta condición si su pareja también la está enfrentando. | THINKSTOCKPHOTOS

La tristeza, la desolación, la angustia, la debilidad y la incertidumbre después de un parto, no solo afectan a la madre.

Aunque en menor medida, los hombres también pueden sufrir algo similar a la conocida depresión posparto femenina.

Estas son las conclusiones de una investigación de la Universidad Brigham Young, en Utah, Estados Unidos, publicada en la revista Social Work .

Los científicos tomaron en cuenta una base de datos de un estudio de salud integral en Estados Unidos, que incluyó a 6.276 adultos de todo el país.

Se analizó cuántas personas estuvieron expuestas a la depresión y en qué momento de sus vidas, y luego se hicieron comparaciones por sexo.

Fue así como los investigadores vieron que, después de tener hijos, las emociones de mamás y papás sufren en diversas medidas. Mientras, en la madre, esto se halla más ligado a posibles ajustes orgánicos y hormonales, así como a su rol como mujer, en el padre, suele manifestarse, principalmente, en forma de estrés por las nuevas tareas que afrontará.

“Si se habla de tener hijos y de depresión, lo primero en que piensa la gente es en mujeres con depresión posparto. Pero tanto ellas como ellos sufren estrés, y hay ciertos estilos de paternidad que pueden ser muy estresantes. Esto puede llevar a algunos hombres a la depresión”, comentó Kevin Shafer, uno de los autores del estudio.

Los síntomas en los hombres suelen incluir un estado de ánimo triste, pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban, fatiga, problemas para dormir, pérdida de apetito y sentimientos de desesperanza e irritabilidad.

De hecho, varían ligeramente de los vistos en mujeres.

El estudio recalca que las razones detrás de esta depresión no tienen un trasfondo “malo”, pues sobre todo se presentan en hombres que están preocupados por ser buenos padres, por no fallarles a sus hijos y por seguir siendo una buena pareja y un buen trabajador.

El documento también revela que los papás que ya tenían un hijo producto de otra relación o cuya pareja tenía hijos de otro hombre, poseen un riesgo de depresión hasta 57% mayor que quienes se asoman a la vivencia de la paternidad por primera vez.

Más evidencia. Esta no es la primera investigación que se enfoca en la depresión posparto masculina. En el 2010, un estudio realizado por investigadores del Virginia Medical School y publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA), concluyó que la depresión posparto se manifestaba claramente en uno de cada diez varones cuya pareja había dado a luz.

Además, se determinó que estos rasgos depresivos son relativamente intensos. La mayoría de ellos se manifiesta durante el periodo comprendido entre el tercero y el sexto mes luego del nacimiento del bebé.

El estudio de la Universidad Brigham Young detectó que los padres son más propensos a una depresión posparto si su pareja también la está sufriendo.

Sea ella o él quien se deprima, se aconseja que primero admitan que tienen un problema y busquen luego la ayuda de un especialista.