Estudio de la Universidad de Greenwich analizó poder analgésico del licor, siempre y cuando se consuma con moderación

 9 mayo
Recuerde que el alcoholismo puede provocar daños al hígado y al corazón.
Recuerde que el alcoholismo puede provocar daños al hígado y al corazón.

México

Así como lo lee: un estudio realizado por la Universidad de Greenwich, en Londres, indica que beber cierta cantidad de vino, cerveza y otro tipo de bebida alcohólica equivale a tomarse un analgésico, aunque los científicos aún ignoran los mecanismos implicados en ese efecto.

Los investigadores aseguraron que la ingesta moderada de licor produce el mismo poder que un analgésico convencional. Estiman que elevar un 0,08% los niveles de alcohol en sangre incrementa a su vez el umbral del dolor como para sentir que este se modera o desaparece.

Experimentos

Dirigidos por Trevor Thompson, de la facultad de Educación y Salud de la Universidad de Greenwich, los expertos compararon 18 experimentos en los que se sometieron a más de 400 personas a diferentes tipos de dolor, como el producido por el frío, el calor y la presión.

En promedio, beber dos vasos de vino medio llenos aliviaba el sufrimiento de los voluntarios un 24%, de acuerdo con sus reacciones.

De momento, se ignora por qué elimina el dolor, aunque se manejan varias hipótesis: una es que el licor actúa sobre los mismos receptores nerviosos que la ketamina, una potente droga anestésica.

La segunda teoría es que reduce la ansiedad, por lo que su capacidad analgésica sería en este último caso indirecta.

De cualquier manera, Thompson advierte: "La cantidad de alcohol necesaria para conseguir un efecto sostenido a largo plazo conlleva una serie de problemas para la salud, sin descartar incluso la aparición de dolor crónico".